Información y Cultura en la TV

 
 
 

 

 

 

7  Introducción

La información ha alimentado los medios de comunicación desde sus orígenes hasta nuestros días. La necesidad de saber qué pasa, dónde pasa, hasta qué punto nos afecta y quiénes protagonizan un determinado suceso alimenta nuestra necesidad esencial de adaptarnos al entorno.

Los medios amplían notablemente nuestra capacidad de acceder a informaciones de muy diversa índole sobre lugares cercanos o remotos y satisfacen esa necesidad de información.

Por otro lado, a la televisión siempre se le ha exigido emplear parte de sus recursos en la ampliación del acervo cultural de sus espectadores, y ha intentado, con mayor o menor éxito, satisfacer nuestra demanda de conocimiento.

Información y formación adoptan múltiples formas en el discurso televisivo, dando lugar a programas de todo tipo y, aunque las fronteras entre los diversos formatos no siempre están claras, he aquí una propuesta de organización.Volver al inicio

7.1 La información encuentra un nuevo medio

El lema “informar, educar y entretener” ha estado ligado estrechamente al funcionamiento de los distintos sistemas de radio y televisión desde los orígenes de ambos medios. Particularmente en Europa Occidental, zona geográfica en la que prevalece una concepción de la televisión como servicio público, el mantener informados a los ciudadanos sobre los acontecimientos más relevantes a nivel nacional e internacional es un deber. Aún en aquellos países en que la televisión es considerada como una actividad comercial en manos de empresas privadas, las Administraciones nacionales y regionales, a la hora de otorgar las licencias, exigen a los operadores la emisión de un porcentaje mínimo de programas informativos.

A lo largo de su desarrollo, la televisión ha ido ganando terreno a los otros medios informativos -como la prensa escrita y la radio- y en muchas sociedades se ha convertido en la principal fuente diaria de información. Hoy es imposible concebir una emisora en abierto o incluso una plataforma de televisión por satélite o cable sin programas informativos, no sólo porque así lo quieren las legislaciones que establecen los Gobiernos, sean del signo político que sean, sino también porque estos programas  tienen una gran demanda entre las audiencias de todo el mundo.


Los programas informativos juegan un papel principal dentro de la compleja actividad de una cadena de televisión. Son muchas las emisoras que los consideran como la columna vertebral de su programación. En la gran mayoría de los casos, el prestigio de la misma se ve reforzado por la credibilidad de sus informativos, además de la cantidad de telespectadores que puedan reunir. Por ello, a la hora de elaborar la parrilla de programas, las televisiones generalistas ponen especial cuidado en encontrar el equilibrio entre los contenidos de ficción (películas, series, telenovelas, etc.) y los contenidos periodísticos, confeccionados a partir de sucesos reales. Dentro de los diferentes formatos periodísticos que conforman la programación de una emisora, los telediarios, como denominación genérica de los informativos televisivos, se destacan como el formato establecido de mayor éxito.

Al margen de la situación de los programas informativos de las cadenas generalistas, en los últimos años han surgido canales temáticos dedicados exclusivamente a la difusión de noticias; se trata de los denominados “todonoticias” o “sólo noticias” de información general
. Éstos canales están presentes en todas las plataformas de televisión por cable y por satélite, y, además, tienen una fuerte presencia en Internet.

Asimismo, han surgido canales “todonoticias” especializados en distintas ámbitos, como aquellos centrados en la cobertura informativa económica, deportiva o legislativa. En este último sentido podemos señalar el caso de la señal televisiva del Congreso de los Diputados español que se trasmite a partir del llamado Canal Parlamentario en algunos operadores de cable, en Digital +, a través del satélite Hispasat, y hasta en Internet (a través del portal Terra Lycos).

Por último señalemos la utilización del medio televisivo que realizan las Administraciones a la hora de informar y prevenir a la población a través de campañas del llamado interés público; así como la importancia de la información regional y local, a cargo de emisoras de cobertura territorialmente limitada o de los centros territoriales de las televisiones nacionales
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7.2 La información de cada día

Si nos detenemos a estudiar la parrilla de programación de cualquier canal de televisión generalista encontramos que existen una serie de programas que tienen a la información como razón de ser y que son elaborados por el servicio informativo de cada emisora.

En términos generales, se puede distinguir un conjunto de programas informativos y de actualidad en televisión, a saber:

  • Flash informativo: noticia breve y “urgente” que da cuenta de un acontecimiento inesperado y, por lo general, de gran repercusión social. Las televisiones difunden la noticia interrumpiendo la programación habitual. Muchas cadenas suelen acompañar este avance informativo con un sonido o ráfaga musical característico con la finalidad de atraer la atención del telespectador. En la actualidad también es frecuente que se utilicen los flashes de una manera más cotidiana en las pausas publicitarias, en cuyo caso también reciben el nombre de Avances Informativos y simplemente anticipan el contenido de los telediarios.

  • Telediario: programa más característico e importante del género informativo televisivo. Suelen presentarse, en distintas franjas horarias a lo largo de la jornada, las noticias nacionales e internacionales más importantes sobre política, economía, sociedad, etc. Una sección dedicada al mundo del deporte y el pronóstico meteorológico completan estas emisiones diarias. Televisión Española (TVE) tiene los derechos de la palabra “Telediario”, con mayúscula.

  • Edición especial: espacio esporádico y monográfico, dedicado a un acontecimiento extraordinario (cobertura de elecciones, visitas oficiales, fallecimientos inesperados, etc.) que suscita especial atención; suele incluir entrevistas, reportajes, coloquios y ruedas informativas (puedes ver el más información y otra perspectiva sobre estos géneros periodísticos en Media-Prensa).

  • Programas de opinión y/o debate: en muchos países este tipo de programas ocupan un lugar privilegiado en la programación -la franja horaria central- y están dirigidos por periodistas de reconocido prestigio profesional. La periodicidad es muy diversa, pueden salir al aire una vez por semana o todos los días. La investigación periodística, los invitados especiales (personalidades del ámbito político, gubernamental, periodístico, empresarial, deportivo, etc.) o las tribunas con público participante suelen ser ingredientes de la mayoría de los programas de opinión.

  • Programas de reportajes de actualidad: constituye un formato que trabaja especialmente la imagen de prestigio de la emisora porque exigen un generoso despliegue de medios de producción humanos y técnicos. Su periodicidad suele ser semanal y en ellos se suelen incluir varios reportajes de fondo, con una duración de entre 10 y 15 minutos cada uno, en los que se abordan en profundidad y de forma especialmente detallada asuntos de especial relevancia informativa. Son especialmente paradigmáticos programas como “Informe Semanal”, “En Portada” o “Siete días”.

Para cualquier televisión, contar con un servicio informativo funcionando las 24 horas de los 365 días del año implica hacer frente a elevados costes económicos (salarios, equipamiento, traslados, telecomunicaciones, etc.) y coordinar el trabajo de numerosos profesionales del periodismo audiovisual (directores, productores, redactores, reporteros, realizadores, montadores, técnicos de sonido, etc.).

Un sistema de producción característico de los servicios informativos incluye:

  • Un trabajo con la documentación de archivo.

  • La compra de información proveniente de las agencias de noticias audiovisuales de las que se habla en Media-Prensa.

  • Las opiniones, las entrevistas y reportajes breves realizados por los trabajadores de la casa.

  • Las conexiones con corresponsales y enviados especiales.

  • El recurso de la lectura directa de textos a cargo de los presentadores.

Hacia finales de la década del 90 muchas televisiones se convirtieron en artífices de las noticias al plantear investigaciones periodísticas propias. En ocasiones, los servicios informativos de las emisoras comenzaron a utilizar las cámaras ocultas como recurso para la obtención de información. Numerosas investigaciones de este tipo terminaron en los tribunales, iniciándose un gran debate acerca de la validez de esta metodología de investigación.Volver al inicio

7.3 Los diarios televisivos: el formato estrella

Sin duda, el telediario es el formato estrella entre todos los informativos. Tanto es así, que en las grandes cadenas generalistas el director de los servicios informativos -responsable del tiempo total en antena dedicado a las noticias- tiene la facultad de interrumpir la programación en cualquier momento para emitir información urgente e incluso retransmitir en directo sucesos de importancia extraordinaria.

Adoptando una fórmula elaborada por la prensa escrita (puedes verlo en Media-Prensa), el telediario clasifica las noticias según su importancia (principio de jerarquía: en relación al impacto que la noticias tengan en la audiencia) y por su contenido (división en secciones: política, economía, policiales, deportes, etc.).


Generalmente los telediarios ocupan lugares de privilegio en la parrilla de programación diaria de cualquier emisora generalista. En muchos países, los informativos diarios -conducidos por fotogénicos periodistas profesionales- suelen presentarse a primera hora de la mañana, al mediodía, en el horario de máxima audiencia y en el trasnoche con una duración que varía entre los treinta y los sesenta minutos.


En el último cuarto del siglo XX, numerosas investigaciones abocadas a indagar cómo las televisiones realizan la cobertura informativa diaria han identificado distintos factores (personales, institucionales y externos) que influyen en las rutinas productivas y en la planificación de la cobertura informativa.


Cada telediario tiene un editor, que equivale al director de un diario, quien decide qué acontecimientos cubrir, con qué medios y con qué extensión, a través de la producción propia de noticias o de la compra de material audiovisual a agencias de telenoticias o a ocasionales reporteros (free-lancers). El editor decide –como se ha dicho y luego de analizar los numerosos acontecimientos que tienen como protagonistas a los grupos de poder político y económico, asociaciones civiles, individuos o la propia emisora- tanto el envío de los reporteros y camarógrafos que trabajan para los telediarios como el orden de aparición y los minutos que se dedican a cada noticia. La selección de éstas se realiza a partir de:

  • Acontecimientos emergentes: triunfos deportivos, atentados, desastres naturales, choques, incendios, fallecimientos de personalidades, fallos judiciales...

  • Eventos rutinarios y/o anunciados: sesiones del Congreso, audiencias públicas, giras del presidente de Gobierno, inauguraciones, ceremonias, conferencias y ruedas de prensa...

  • Planificación de eventos de temporada y de “notas de color” (que se denominan soft news): operativos de seguridad vial, campañas de vacunación, “las rebajas”, notas sobre distintos aspectos de la vida cotidiana (la familia, los parques, la siesta, etc.)...

Por su parte las noticias relacionadas con el mundo del deporte y el pronóstico meteorológico complementan la cobertura informativa de los telediarios conformando segmentos diferenciados a cargo de periodistas especializados.

Asimismo, cabe destacar las denominadas “notas exclusivas”, es decir imágenes y/o declaraciones que ningún otro medio posee y que suelen tener como protagonista a algún famoso o personaje importante en determinada temática.Volver al inicio

7.4 El pronóstico meteorológico

El pronóstico meteorológico, que forma parte de los contenidos de cualquier medio masivo de comunicación (prensa, radio, televisión e Internet), es una información que en muchos países se sigue con devoción. Los debates y críticas que se producen sobre la inexactitud de los pronósticos dan una idea de la importancia del parte meteorológico para los más diversos ámbitos de la vida cotidiana.

En la mayoría de las principales televisiones del mundo, todos los días, después del telediario, vemos en la pantalla al “hombre o mujer del tiempo” explicar qué sucederá con el clima en los próximos días. La información, más allá de su  importancia a la hora de planificar actividades al aire libre (ocio, deportes, actos institucionales, etc.) o de prevenir los efectos de las catástrofes naturales (olas de calor, crecidas de ríos, nevadas, etc.), sirve para potenciar la socialización de las comunidades, que es la base del éxito de la televisión: todos hablamos de lo que hemos escuchado sobre la información meteorológica y, de hecho, “hablar del tiempo” es una fórmula que se ha lexicalizado como referencia a la forma más socorrida de iniciar una conversación o llenar un embarazoso vacío comunicativo.


El actual pronóstico numérico y técnico del tiempo existe desde los años ’60 cuando el primer satélite meteorológico comenzó a enviar imágenes a la Tierra y éstas fueron evaluadas con asistencia de ordenadores. Pese a las modernas y sofisticadas tecnologías aplicadas a la observación y prospección de los climas, la predicción precisa del tiempo más allá de las setenta y dos horas continúa siendo una quimera: la meteorología es una ciencia compleja y basta que sólo se altere un pequeño factor de la atmósfera para que cambie completamente el pronóstico.

La ayuda de mapas, gráficos, infografías, decorados virtuales e imágenes de satélites ha ido enriqueciendo la representación visual de los pronósticos meteorológicos en televisión. Además, en aquellas emisoras que cuentan con teletexto, el servicio de información escrita, la predicción del tiempo es un recurso que no puede faltar.

Hacia los años 80 en América del Norte surgen los primeros canales de información continua sobre meteorología. Por ejemplo, desde 1982 la señal The Weather Channel proporciona información del tiempo. Hoy este canal temático llega a más de 80 millones de hogares sólo en los EEUU a través de las empresas de televisión por cable y de las plataformas digitales, y su oferta incluye:

  • Boletines meteorológicos locales, regionales, nacionales e internacionales, constantemente actualizados;

  • Noticias y reportajes recientes acerca del tiempo y el clima;

  • Alertas sobre condiciones meteorológicas peligrosas y medidas de prevención;

  • Segmentos informativos educativos que facilitan la comprensión de los fenómenos meteorológicos.

En España, los espacios dedicados al pronóstico del tiempo en las emisoras en abierto –por ejemplo, los emitidos por Televisión Española y otras emisoras de cobertura nacional que están avalados por el Instituto Nacional de Meteorología- se encuentran habitualmente entre los programas más vistos dentro de la programación general, llegando a superar, a veces, los seis millones y, en ocasiones, los siete millones de espectadores. Asimismo, la plataforma de televisión por satélite Digital + incluye dentro de su oferta básica de señales el único canal temático de meteorología español, Canal Méteo, producido por la Corporación Catalana de Radio y Televisión (CCRTV) desde 1997.Volver al inicio

7.5 La información 24x7: los canales temáticos

Al calor de la multiplicación de señales de televisión experimentada durante las dos últimas décadas del pasado siglo han proliferado los canales dedicados exclusivamente a la difusión de información general. Estas señales –accesibles a través de las ofertas de las plataformas de televisión por satélite, de las empresas distribuidoras de televisión por cable y en la incipiente televisión digital terrestre- presentan las noticias más importantes de la jornada junto a secciones habituales de meteorología, información económica, tráfico o deportes.

Los canales temáticas informativos tienen la ventaja de ofrecer noticias de actualidad con un tiempo de reacción muy corto entre el acontecimiento y la transmisión del mismo. Además, en función de la actualidad, se puede dar paso a la transmisión en vivo de hechos de especial relevancia.


El flujo audiovisual correspondiente a las señales informativas suele seguir la llamada estructura de la “rueda”. Cada media hora, generalmente, se repasan las principales noticias del momento... la “rueda” comienza a girar cuando se van incorporando noticias de última hora en reemplazo de otras que con el correr de las horas pierden novedad e importancia... A su vez, este “rodar” noticioso sin fin se ve complementado con otros contenidos (reportajes, autopromociones o publicidad) denominados en la jerga periodística televisiva “ajustes”.


A nivel internacional existe un dominio de cadenas de noticias cuya cobertura se expande a todas las regiones del mundo a través de una densa red de corresponsales de prensa y acuerdos varios con televisiones y agencias de noticias audiovisuales. La cobertura de algunos de los grandes conflictos armados internacionales (como la Guerra del Golfo Pérsico o la guerra contra los talibanes en Afganistán) les ha servido para darse a conocer entre los telespectadores del mundo entero.


A nivel internacional, las cadenas especializadas en información general que tienen una posición de liderazgo son:

  • BBC World: con base en el Centro de Televisión de la BBC en Londres, esta señal “todonoticias” goza de la excelente reputación de la corporación radiotelevisiva pública británica. Símbolo de credibilidad e imparcialidad informativa, el verano de 2002 alcanzó a estar presente en unos 222 millones de hogares repartidos en más de 200 países y territorios.

  • CNN: fundada por el empresario estadounidense Ted Turner. Esta señal privada revolucionó al mundo de las comunicaciones al retransmitir en directo y vía satélite la Guerra del Golfo en 1991. Al igual que BBC World, posee una gran red de periodistas alrededor del mundo.

  • Al Yazeera: considerada la principal fuente de noticias en lengua árabe del mundo musulmán, esta cadena de noticias -creada y financiada por el Gobierno de Qatar- comenzó a emitir en el otoño de 1996 y se hizo famosa a nivel mundial al difundir íntegramente los vídeos del líder de Al Qaeda, Bin Laden.

  • Otros ejemplos de importantes señales de noticias 24x7 son: FOXNews Channel (propiedad del magnate australiano Rupert Murdoch, es la señal “todonoticias”, conservadora y patriótica, más vista en EEUU), Sky News (esta cadena privada es parte del grupo británico British Sky Broadcasting -BSkyB-, también perteneciente a Murdoch), Bloomberg Television (lanzada por el grupo Bloomberg en junio de 1999, se ha convertido en la señal más importante de información económica en tiempo real, a mediados de 2003 es producida y distribuida en siete lenguas diferentes).

En España, el Grupo RTVE comenzó a emitir un canal especializado en información, Canal 24 Horas, el 15 de septiembre de 1997; se trata de una señal que puede ser captada desde cualquier lugar del planeta y que se nutre de producción propia.Volver al inicio

7.6 La difusión de la cultura

La misión cultural y, podría afirmarse también, pedagógica coexiste con los objetivos complementarios de informar y entretener a los televidentes. A través del más de medio siglo de historia del medio televisivo, diferentes programas, cadenas públicas y, más recientemente, canales temáticos especializados han procurado dotar a la oferta televisiva de contenidos culturales al alcance de un amplio público.

Hacia finales de los años 60 comenzó en Europa Occidental lo que muchos estudiosos han bautizado como “la etapa de oro de la televisión pública”. Fue una época en la cual la lógica de democratización social y la función pedagógica alumbraron parte de la concepción de programas de carácter cultural con el ánimo de llegar a los sectores intelectuales más activos.

Efectivamente, entre mediados de la década del ’60 y principios de los años 80, tuvo lugar la implantación a nivel nacional de la primera generación de canales culturales. BBC-2 (Gran Bretaña), TVE-2 (España), ARD-3 (Alemania), FR-3 (Francia), RAI-3 (Italia)... son las segundas y terceras señales de los entes públicos de radio y televisión que tendieron a una diversificación de los contenidos programados con una fuerte componente de carácter cultural (música, cine, literatura, artes plásticas, etnografía, etc.).


En los EEEUU, en un contexto de desarrollo del medio televisivo bastante diferente del europeo, un conjunto de emisoras, con el beneplácito de la Administración demócrata, creó a finales de los años 60 la red de emisoras llamada Public Broadcasting System (PBS) como alternativa a la oferta de las tres principales networks, en verdad una oferta basada en su conjunto en el entretenimiento y cada vez más uniforme debido al imperativo de reunir grandes audiencias frente al televisor.

En las últimas dos décadas del pasado siglo se dio un fenómeno de doble dirección. Por un lado, la competencia cada vez más encarnada entre las televisiones generalistas, salvo contadas excepciones, relegó a los programas culturales a espacios cada vez más marginales en la parrilla de programación. Por otro, surgieron en distintos países canales temáticos dedicados a diversos aspectos de las culturas. Estas señales con vocación internacionalista llegan a todos los rincones del planeta a través de las plataformas digitales de televisión.


El abanico de contenidos de la programación cultural es amplio. Resaltemos que, con una clara vocación pedagógica se han “adaptado” a la televisión grandes obras de la literatura universal (dramáticas, biográficas o históricas) a la pequeña pantalla. La televisión británica se ha destacado en este campo, como se recordará, por el todavía célebre caso de Yo Claudio. En el caso español aún todavía se recuerda la exitosa (y polémica) serie de dibujos animados realizada a partir de la célebre novela de Miguel de Cervantes Saavedra, Don Quijote de la Mancha. Esta original adaptación cuenta con 39 episodios de 26 minutos de duración cada uno, que fueron emitidos por primera vez en TVE durante la temporada 1979-1980.


Otra veta de la televisión cultural son los documentales dedicados a la flora y la fauna. Un ejemplo que marcó un hito en la historia de los documentales televisivos es el de las expediciones del equipo comandado por Jacques Cousteau. A bordo del Calypso, Cousteau hizo conocer a millones de telespectadores de todo el mundo el apasionante, y hasta entonces desconocido, mundo submarino a través de setenta filmaciones para televisión. En España, fue Félix Rodríguez de la Fuente quien a través de sucesivos y exitosos programas (“Félix, el amigo de los animales”; “Fauna ibérica”; “Aventura”; “Planeta Azul” y “El hombre y la tierra”) dio a conocer la belleza del mundo animal autóctono.


Por último señalemos la compleja relación entre el mundo de los libros y la televisión. Pese a los bajos índices de audiencia que suelen acompañar a los programas de divulgación y crítica de libros, hay honrosas excepciones. ¡Ahí está el célebre Bernard Pivot de la televisión francesa para demostrarlo! Durante sus casi tres décadas de labor en la dirección y producción de programas (“Ouvrez les guillemets”; “Apostrophes”; “Bouillon de culture”) ha sido considerado como el más influyente divulgador de la literatura y el pensamiento en la televisión pública.  Aunque sin llegar a este nivel, en España muchos de los niños de los años 60 guardan un entrañable recuerdo de la presentadora María Luisa Seco quien dedicaba un espacio de su programa vespertino a la difusión e incentivo de la lectura entre los más pequeños.
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7.7 Formatos y culturas

Son variados los formatos que incluyen contenidos dedicados a la difusión de las culturas. En una importante cantidad de casos se trata de programas dirigidos a audiencias específicas que sólo son rentables desde un punto de vista social, pues atienden a las necesidades de segmentos de audiencia minoritarios, y del prestigio que le otorgan a la cadena que los emite. En numerosas ocasiones estos programas suelen ganar premios nacionales y extranjeros otorgados por distintas asociaciones culturales y educativas.

Desde un punto de vista económico, las bajas cuotas de audiencias que suelen acompañar a estos programas alejan a potenciales anunciantes e inversores. Este hecho hace que muchos de éstos queden relegados a horarios marginales y sin apenas autopromociones en parrilla de programación.


En términos generales podemos distinguir a aquellos programas divulgativos y educativos no documentales de los programas documentales. En el caso de los primeros, se trata de formatos del tipo magazín o revista divulgativa (de libros, de medioambiente, de actividades artesanales...); concursos de preguntas y respuestas sobre aspectos de cultura general; retransmisiones (en directo o de grabaciones) de conciertos, conferencias, actuaciones artísticas; agendas culturales; programas de cocina; de divulgación científica; reportajes de investigación...


Quizá la mejor manera de adentrarnos en este tipo de programas de temáticas diversas sea poniendo ejemplos concretos como “Prisma”, “La mandrágora”, “Negro sobre blanco” u otros. En este sentido podemos referirnos al programa “Los libros”, que emite La 2 de TVE. Se trata de programa con formato revista dedicado al mundo editorial que contiene: una entrevista con un autor (cuya obra está de actualidad, que acaba de publicar un libro, que ganó algún premio, etc.); reportajes de actualidad; entrevistas a otros autores; el libro recomendado de la semana; la sección infantil y juvenil; y las listas de las últimas novedades por género y la lista de los libros más vendidos durante las últimas semanas.


Otro programa de La 2 de TVE, “Metrópolis” dedica su formato de veinticinco minutos de duración a indagar acerca de las nuevas propuestas artísticas y culturales más allá de los circuitos convencionales. Desde su nacimiento en 1984, este programa temático con más de setecientos capítulos emitidos ha puesto la lupa en el campo de la infografía, las artes electrónicas, la fotografía, la arquitectura, el vídeo, la música o la publicidad. Cada capítulo es un monográfico que abarca la obra de un artista determinado o la de varios artistas que trabajan sobre un mismo concepto.


En el caso de los documentales, que son tratados en extenso en otro apartado, señalemos que éstos, básicamente, pueden ser clasificados según se trate de series (una miniserie o una serie documental implica la emisión de más de un capítulo o episodio de duración variable) o de obras únicas, más difíciles de concebir en la actualidad a pesar de que existan programas que los recogen, como “Documentos TV” (TVE) y algunos de las televisiones autonómicas españolas.
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7.8 Documentales: el formato estrella

Los documentales emitidos en las cadenas generalistas y los canales temáticos especializados son el formato estrella en lo que se refiere a la difusión de los aspectos de las culturas pasadas y contemporáneas. Nacidos en el mismo momento en que fue filmada la primera película de la historia del cine, Sortie des usines Lumière (1895), los documentales encuentran hoy en la industria televisiva su mercado principal.

Existen tantos tipos de documentales como disciplinas científicas o artísticas: históricos, culturales, sociales, de investi,gación científica, de animales, políticos... Hay documentales basados en imágenes y sonidos de archivos, con o sin entrevistas, con reconstrucciones realizadas con software informático, dramatizados... Esta diversidad y el polimorfismo de los documentales han abierto el debate acerca de si el documental es un “género” audiovisual o no, es decir, si los documentales son programas tipo que mantienen en su continuidad, en su forma y en su fondo, una serie de reglas de producción similares.

La realización de un documental es una laboriosa empresa que generalmente requiere muchos meses de preparación, filmación y posproducción. La tarea de brindar a un público amplio y con diferentes niveles de conocimiento un producto envuelto en un formato atractivo que transmita de manera clara, sencilla y entretenida, no es nada fácil. Además, pese a la diversificación y abaratamiento de las tecnologías que hoy se utilizan para realizar los documentales, en muchas ocasiones es preciso invertir grandes sumas de dinero para obtener productos de calidad.

La producción de los documentales corre por cuenta de los propios canales de televisión; las grandes televisiones públicas europeas, como bien lo acredita la BBC, producen todos los años varios cientos de horas de documentales. Asimismo, las televisiones vienen explorando el camino de la coproducción y la firma de acuerdos con distintos organismos internacionales y ONG’s a fin de financiar este tipo de producciones. Y además pueden optar por comprar este tipo de materiales audiovisuales a las productoras independientes especializadas.

En los últimos años estamos asistiendo a un renacimiento de los trabajos documentales que en ocasiones son estrenados en salas cinematográficas. Las más modernas técnicas informáticas, la miniaturización de las cámaras, la aparición de numerosas señales temáticas especializadas en productos documentales junto a nuevos soportes de difusión (como los CD, los DVD o Internet) vienen ampliando considerablemente las posibilidades de realización y crecimiento de este rico y polifacético producto audiovisual.

Dentro del conjunto de canales temáticos especializados en documentales podemos destacar los estadounidenses Discovery Channel y National Geographic Channel (lleva cosechados más de 100 Premios Emmy, en 2003 está presente en 23 idiomas y más de 150 millones de hogares correspondientes a 142 países), o los franceses Odyssée y Planète (creada en 1988, es una de las señales temáticas pioneras dedicadas al documental; cada semana reúne a más de tres millones de telespectadores).
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7.9 La música en la pequeña pantalla

La relación entre la música y la televisión ha sido, y es, una relación histórica y compleja que se enriquece día a día. Si bien la música ha estado desde siempre presente en los distintos programas de la pequeña pantalla, la calidad de reproducción del sonido era de mala calidad hasta hace poco cuando los fabricantes de televisores prestaron atención lo que para muchos era un pesado handicap y han comenzado a comercializar aparatos dotados de sistemas estereofónicos que en algunos casos rivalizan con el sonido de los soportes digitales de Alta Fidelidad. En muchos casos este hecho ha propiciado que disminuya la utilización del playback (sonido pregrabado que cantantes e instrumentistas simulan realizar ante las cámaras) a favor de las interpretaciones en vivo.

Una clasificación básica de la relación música-programación nos lleva a distinguir los siguientes programas:

  • Programas musicalizados: las presentaciones y cierres de los programas (telediarios, series, concursos, contenedores infantiles, dibujos animados, etc.) suelen contar con una cortina musical característica (a veces creadas exclusivamente para un programa determinado) que también sirve como separador de bloques o secciones. Además, hacia finales de los años 90, en algunos casos, se incluyeron segmentos musicales que se vieron enriquecidos con la actuación de bandas musicales en directo. Por ejemplo, en el plató del desaparecido programa “Caiga quien caiga” español (Telecinco) que dirigía el Gran Wyoming tocaba su amigo “Maestro Reverendo”.

  • Actuaciones de grupos musicales en programas conocidos como de ‘música y noticas’: la aparición de grupos de música en este tipo de programas es todo un clásico. The Beatles visitaron el plató de Ed Sullivan en su visita a los EEUU en 1964. casi diez años antes, en el mismo programa, The Ed Sullivan Show, Elvis había hechos sus primeras apariciones. En España, un buen ejemplo nos lo ofrece el clásico “Estudio Abierto” (La 2 de TVE). Por este programa de los años 70, ideado y presentado por José María Iñigo, desfilaron cantantes populares de la talla de Rocío Jurado, Nino Bravo, Raphael o Camilo Sexto.

  • Programas musicales: estos programas son hitos fundamentales en la historia de muchas televisiones nacionales. Los musicales pueden clasificarse por especializaciones teniendo en cuenta su fórmula de producción y emisión; así es posible distinguir: conciertos, música en el plató, videoclips... y nuevas fórmulas, como en el caso del exitoso programa “Operación Triunfo”, un reality musical lanzado por TVE en octubre de 2001. Hoy se pueden destacar programas como “¡El Conciertazo!” que desde la pantalla de TVE-1 promueve el conocimiento de la música clásica entre los niños.

Por su lado, para la industria discográfica la televisión se ha convertido en un poderoso escaparate desde el que dar a conocer a nuevos artistas y publicitar trabajos musicales. Los distintos sellos discográficos tienen destacada presencia en los espacios publicitarios, patrocinan programas y participan en la definición de los contenidos de los programas musicales. La fructífera relación televisión-compañías discográficas, herencia, a su vez, de los antiguos programas radiofónicos de descubrimiento de talentos, no ha empezado con el exitoso “Operación Triunfo”; muchos cantantes de éxito comercial han salido de las filas de distintos programas de televisión.

Asimismo, las ofertas de televisión digital se han visto enriquecidas por señales especializadas en música que alimentan sus parrillas con retransmisiones de conciertos, entrevistas a compositores e intérpretes, reportajes, videoclips, festivales, retransmisiones de entrega de premios, etc. Dentro de las señales temáticas dedicadas a la música se destaca la MTV que comenzó sus emisiones en 1981.

Por su parte, uno de los canales temáticos producidos por Televisión Española es Canal Clásico, donde tienen cabida la música clásica y los considerados "clásicos modernos" (óperas, zarzuelas, danza, jazz, flamenco...)Volver al inicio

7.10 Cultura y canales temáticos

Al calor de la multiplicación de señales, propiciada por la expansión de la televisión vía satélite y por cable, surgieron numerosos canales temáticos -algunos con vocación nacional, otros de difusión internacional- dedicados a difundir distintos aspectos de las culturas del pasado y del presente.

En el caso español, Televisión Española (TVE) produce y emite diariamente siete señales vía satélite y cable de difusión nacional e internacional, de las cuales cinco están especializadas en distintos contenidos temáticos. De éstas cabe destacar el Canal Grandes Documentales–Hispavisión, “dedicado a la cultura y a los movimientos sociales de raíz hispana”, que se distribuye en Europa y en todo el continente americano. A través de esta señal es posible ver las series documentales más emblemáticas de la producción de TVE, como “Al filo de lo imposible”, “2.Mil”, “Esta es mi tierra”, “Redes” o “Mil años de Románico”; asimismo, es común poder disfrutar de programas elaborados por instituciones internacionales como Naciones Unidas, UNESCO o la Organización Mundial de la Salud.


Algunas disciplinas artísticas poseen cadenas especializadas como aquellas centradas en la difusión de ballet, música clásica, ópera y, por supuesto, cine clásico o música pop.


Otros laureados canales temáticos europeos dedicados a la reflexión y conocimiento de las culturas pasadas y contemporáneas son:

  • ARTE: conocida como “la señal cultural europea”, nació en 1992 como resultado de un acuerdo entre las televisiones públicas francesa y alemana. Actualmente, está asociado con otras televisiones públicas europeas (RTBF en Bélgica, SRG SSR Idée Suisse en Suiza, TVE en España, TVP en Polonia, ORF en Austria, YLE en Finlandia, NPS en los Países Bajos, BBC en Gran Bretaña y SVT en Suecia) y se difunde en simultáneo, y en varias lenguas, para toda Europa. En España podemos ver algo de su noción de programación en “La noche temática” que emite TVE 2 y que por contrato no deja interrumpir sus documentales con cortes publicitarios.

  • Paris Premiere: la guía televisiva de la actualidad cultural parisina es una de las señales líderes del cable y del satélite en Francia. Emitiendo desde 1986, Paris Premiere alcanzó cerca de cinco millones de hogares abonados en 2002.

  • RaiSat Album: señal temática de la televisión pública italiana dedicada a descubrir el pasado televisivo nacional: Con un total de 1.460 horas anuales de transmisión, esta señal se construye básicamente con material de archivo de la RAI.

  • Cult Network Italia: en el aire desde el 1 de mayo de 1998, este canal con sede en Roma dedica su programación (filmes y documentales) al mundo de la cultura, del cine y de la comunicación. Asimismo, Cult colabora desde finales de 1999 con el Laboratorio de Producción Audiovisual de la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la Universidad La Sapienza en la realización de nuevos productos televisivos. Volver al inicio

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Recopilado
de:
Fuente: recursos.cnice.mec.es/media/index.html

 

   
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