Ser un periodista
 
 
 

Qué estudios previos requieres para optar a los estudios universitarios y las tres maneras que existen en la actualidad.

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¿Te parece apasionante o aburrido? ¿Te animas? Es una profesión ansiada, respetada, odiada, amada, temida, de las más demandadas y envidiadas. Como dice un amigo, y créetelo, "ser periodista es la leche".

 

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INTRODUCCIÓN

¿Quieres ser periodista? ¿Sabes qué necesitas? En este bloque vas a conocer:

Qué estudios previos requieres para optar a los estudios universitarios y las tres maneras que existen en la actualidad. Con el Título de Bachiller, con el Título de Técnico Superior o a partir de los 25 años.

Qué se estudia en la Universidad para ser periodista. Una idea de las materias y de algunas asignaturas que se cursan en las Facultades de Ciencias de la Información o en las de Ciencias de la Comunicación.

Qué salidas profesionales te vas a encontrar. Puedes montar tu propio negocio, puedes trabajar en una empresa pública, o en una privada, colaborar con los periódicos, etc.

Cómo y por dónde puedes iniciar tu futuro profesional como periodista. Desde el principio. Ves preparando tu curriculum e inicia a formarte desde ahora mismo.

Qué difícil es ser periodista. ¿Tienes vocación? Además de la formación académica, se necesita independencia, responsabilidad, y espíritu de sacrificio.

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10.1 ESTUDIOS PREVIOS NECESARIOS

¿Cuántas veces has oído que vivimos en la Sociedad de la Comunicación? Para el Periodismo en general, y la Prensa en particular, este es un momento muy importante. Las empresas editoras de periódicos se han dado cuenta de que introducir la prensa en la escuela significa sembrar lectores para el mañana.

Desde hace unos años, existe un verdadero interés, desde el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, por acercar esa realidad comunicacional ¿Cómo? Mediante planes educativos que contemplan asignaturas y contenidos directamente relacionados con los medios de comunicación y que se estudian en los manuales escolares. La enseñanza de la prensa, de la radio o del cine y la televisión, se debe fomentar desde la escuela, desde los institutos. Es necesario entender la influencia que los Media ejercen sobre nuestras vidas, cómo han afectado en el desarrollo de los países, cómo influyen en el día a día.

Es preciso ofrecer una orientación previa a quienes deseáis hacer un esfuerzo en seguir estudiando para cerrar uno de los ciclos más bonitos de nuestra vida: de la escuela a la universidad.

Hasta hace unas décadas, se podía ser periodista sin estudios universitarios. En la actualidad es cada vez más difícil si no estudias Periodismo en la Universidad. Y la pregunta es ¿qué necesitas para acceder a la Universidad y estudiar Periodismo? Hay tres maneras:

a) Título de Bachiller.


El Bachillerato cumple una triple finalidad educativa: de formación general, de orientación y de preparación para los estudios superiores, tanto universitarios como profesionales. De las cuatro modalidades, para acceder a Periodismo es aconsejable que elijas la de "Humanidades y Ciencias Sociales". Durante los dos cursos anuales que tienes que estudias, te vas a encontrar con asignaturas como: "Historia del Mundo Contemporáneo", "Latín", "Matemáticas Aplicadas a las Ciencias Sociales", una segunda Lengua Extranjera, "Comunicación Audiovisual", "Economía de la empresa" y "Tecnologías de la Información: Humanidades y Ciencias Sociales". No olvides que para poder matricularte en la Universidad Pública tienes que superar una prueba de acceso. Si no la superas, siempre puedes realizar los ciclos formativos de Grado Superior, esperar a cumplir los 25 años o acceder a una Universidad Privada.

b) Título de Técnico Superior.

Es la opción a seguir una vez terminado el bachiller o equivalente si no deseas ir a la Universidad. La Formación Profesional de Grado Superior te prepara para la actividad profesional que elijas y te capacita para trabajar.

Los "Técnicos Superiores" pueden trabajar en cualquier empresa de ámbito público o privado que realice su actividad en el sector productivo al que pertenezca su Familia Profesional, bien de forma autónoma, como gestor de una pequeña empresa o taller, bien por cuenta ajena, actuando como jefe de equipo, organizando, programando y supervisando procesos productivos y actuando, en su caso, bajo la supervisión de Arquitectos, Ingenieros, Licenciados, Arquitectos Técnicos, Ingenieros Técnicos o Diplomados.

Como te decía, esta es la segunda manera para acceder a la Universidad, pues está regulado un cupo de reserva, entre el 7 y el 15% para aquellos alumnos que quieran cursar estudios de Periodismo, y que posean el Título de Técnico Superior en: "Imagen", "Producción de audiovisuales, radio y espectáculos" y "Realización de audiovisuales y espectáculos" (pertenecientes a la familia profesional de Comunicación, imagen y sonido.

c) Si eres mayor de 25 años.

Aquellas personas que no tienen titulación exigida y sean mayores de 25 años pueden hacerlo si superan un examen de ingreso. Esta prueba se celebra cada año a partir del mes de marzo en la mayoría de las Universidades públicas y en algunas privadas.

Para terminar, es conveniente que sepas que para ser un buen periodista, y para un universitario en general, es fundamental conocer bien el idioma, escribir correctamente (una buena redacción es imprescindible), y tener ganas de aprender de todo, para lo que es muy importante tener conocimientos de Geografía, de Historia, de Ciencias Sociales, de Física, de Química, de Literatura, conocer otros idiomas, no asustarse de las Matemáticas, la tecnología, etc. Por cierto, no te olvides de leer la prensa, si es posible, todos los días.

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10.2 ¿QUÉ SE ESTUDIA EN LA RAMA DE PERIODISMO?

"Antes de que termine el presente siglo XX, las escuelas de periodismo serán aceptadas como instituciones de la enseñanza superior, a semejanza de las facultades de Derecho o Medicina", vaticinó Joseph Pulitzer en 1904. En la actualidad, la sociedad reconoce la necesidad de la titulación universitaria para el ejercicio de la profesión periodística, aunque todavía hay quienes están de acuerdo con Rafael Mainar que, en 1906, dijo: "El periodista, como el poeta y más que el poeta, nace y no se hace".

En España, la enseñanza del Periodismo adquiere entidad propia con la creación de la Facultad de Ciencias de la Información en la Universidad Complutense de Madrid en 1975. Sus antecedentes son escuelas de periodismo donde predominaba el dominio de la práctica, el periodismo como arte en cuanto a género literario, como la Escuela Oficial de Periodismo en Madrid, creada en el año 1941, con delegaciones en Barcelona desde 1952, aunque en 1968 se creó la Escuela Oficial de Periodismo de Barcelona, y en La Laguna, Santa Cruz de Tenerife, en 1964. También surgieron los centros privados como la Escuela de Periodismo de la Iglesia (1960) y el Instituto de Periodismo del Estudio General de Navarra en 1962. Todos estos centros dieron lugar a Facultades, públicas y privadas, reconocidas en la actualidad, en las que el estudio del periodismo se realiza:

Desde la perspectiva de las Ciencias de la Información.
Desde la perspectiva de las Ciencias de la Comunicación Social, según la tendencia ejercida por las instituciones americanas y europeas y que se ha ido imponiendo, en los últimos años, en el conjunto de las universidades españolas.

Es una licenciatura superior, compuesta de dos ciclos formativos que en unas universidades se ha establecido en cuatro años (ambos ciclos de dos años cada uno) y en otras se mantienen en los cinco años de carrera (tres cursos el primer ciclo y dos el segundo). Además, en todos los centros se imparten unas asignaturas troncales, otras obligatorias y otras optativas, que suponen un determinado número de créditos. En el Plan de Estudios de la Facultad de Ciencias de la Información de la Complutense, por ejemplo, para lograr el total de créditos (horas) necesarios que necesitas para licenciarte, existe también el Prácticum, que son créditos que se pueden lograr mediante asignaturas de libre elección, prácticas en empresas y medios de comunicación, proyectos departamentales y en talleres de prácticas.

Respecto a las materias docentes que se imparten, aunque no existe una gran diferencia entre unos centros y otros, tanto públicos como privados, es conveniente que conozcas algunas de las asignaturas que se imparten, por ejemplo:

Las troncales suelen ser: "Fundamentos del Periodismo", "Historia del Siglo XX", "Teoría de la Información", "Economía Aplicada" "Lengua", "Sociología", etc.

Las obligatorias: "Redacción Periodística", "Relaciones Internacionales", "Historia de la Comunicación Social", "Periodismo Especializado", "Historia del Periodismo Español", "Empresa Informativa", "Ética y Deontología de la Información", etc.

Las que más varían según los centros son las optativas. Nos encontramos con "Fotoperiodismo", "Agencias de Información", "Periodismo Deportivo", "Periodismo Escolar", "Periodismo Político", "Periodismo Local", "Infografía", "Literatura y Periodismo", etc.

En los últimos años, la formación universitaria se ha visto complementada mediante una nueva fórmula: el master. Es un curso catalogado de tercer ciclo (una vez concluida la licenciatura) y amparado por las universidades, que ofrece una enseñanza con un marcado carácter profesional y que se imparten, normalmente, con y en un medio informativo determinado que crea su propia escuela. Ejemplos son el master de la Universidad Autónoma de Madrid con el diario El País, en Madrid; el de la Universidad del País Vasco y el diario El Correo Español-El Pueblo Vasco, en Bilbao y el de la Universidad Complutense de Madrid y el diario ABC, en Madrid.

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10.3 LAS SALIDAS PROFESIONALES

Según sean los planes de estudio de la Universidad, tanto pública como privada, en la que estudies la licenciatura o la "carrera" de Periodismo, habrán pasado cuatro o cinco años y, en el mejor de los casos, vas a tener entre 22 y 23 años. Es una buena edad para preguntarte (a casi todos los alumnos de Periodismo, y en general de cualquier diplomatura o licenciatura universitaria les ocurre) ¿Y ahora qué? En los siguientes apartados Cómo y por dónde empezar y Lo difícil de ser periodista de este mismo bloque, vas a enterarte de cuáles suelen ser las alternativas, cómo se empieza, algunos trucos, las dificultades, etc. De momento, vas a conocer cuáles son las salidas profesionales que tiene un licenciado en Periodismo. Es conveniente que compruebes el amplio abanico profesional que se te abrirá en el caso de optar por seguir estos estudios y, sobre todo, ten en cuenta que un periodista puede realizar muchas funciones informativas en el marco de la comunicación, para todos los soportes o medios, y mediante multitud de fórmulas.Un periodista puede desempeñar, entre otras muchas y para no aburrirte, las siguientes labores profesionales: redactor, redactor web, coordinador, corresponsal, reportero gráfico, jefe de sección, redactor jefe, director adjunto, director, tanto en prensa impresa como en medios o ediciones digitales. En cuanto a los medios audiovisuales, las labores más usuales son: redactor, redactor web, guionistas, corresponsal, locutor (desde el musical al deportivo), productor, coordinador, director de informativos, director de programas, director de antena, director del medio, etc. ¿Dónde puedes desarrollar tu profesión?

En primer lugar, siempre puedes montar tu empresa y desarrollar la actividad periodística que creas conveniente en el área de la comunicación que más te interese o te resulte menos complicado.

Te puedes plantear trabajar para una empresa pública. Las más demandadas son: Radio Nacional de España, Televisión Española, la Agencia EFE, y las radios y televisiones autonómicas y locales. En la mayoría de las ocasiones se accede mediante concurso oposición. También existen otros centros informativos importantes que cuentan con responsables de comunicación y/o información, gabinetes de prensa, jefes de prensa, etc. Son los organismos públicos, a los que también se accede por concurso oposición y, en algunos casos, por cuestiones de confianza. Son muchísimos y deberás tenerlos en cuenta, como por ejemplo: Los ayuntamientos, las diputaciones provinciales, los cabildos insulares, las diputaciones forales, las comunidades autónomas, los ministerios públicos, las delegaciones y las subdelegaciones de gobierno, la oficina del Defensor del Pueblo, las organizaciones internacionales, el Congreso de los Diputados, el Senado, las embajadas, empresas públicas, incluso la Moncloa o la Zarzuela.

Otra opción, la mayoritaria, es buscar empleo en las empresas privadas. En nuestro país nos encontramos un panorama, más o menos, como sigue: Empresas de televisión (nacionales, autonómicas, regionales, provinciales, locales, por ondas, cable y satélite); Empresas radiofónicas (nacionales, autonómicas, regionales, provinciales, locales, por ondas o digitales); Periódicos y revistas de información general con distribución nacional, regional y local; Prensa especializada, diaria y no diaria (económica, deportiva, del corazón o en temas informáticos); Publicaciones digitales; Agencias de información general (las hay que ofrecen una gran variedad de servicios) internacionales, nacionales, regionales y locales, de colaboraciones, de información gráfica; productoras de televisión y canales temáticos; empresas de publicidad y relaciones públicas; empresas de comunicación y de telecomunicaciones; empresas editoriales; organizaciones empresariales y entidades financieras; organizaciones internacionales con sede en España; gabinetes de comunicación, de imagen, de relaciones públicas, de prensa; delegaciones de prensa y medios audiovisuales extranjeros; corresponsalías de medios españoles, etc.

Por último, queda el recurso de: Fundaciones, federaciones, asociaciones, organizaciones no gubernamentales, organizaciones sindicales, partidos políticos, etc. Para conseguir un empleo en estos sitios se necesita, más que confianza, un compromiso político o con el proyecto a desarrollar, en la mayoría de las ocasiones.

Como puedes ver, sólo en escribir y personalizar, imprimir y encartar ese currículum, que algún día será tu primera carta de presentación, te va a llevar un tiempo. Y de lo que te vas a gastar en sellos, mejor no hablar. En cualquier caso, te animamos a que vayas definiendo tu futuro profesional en función de tus gustos y capacidades, dando pasos en esa dirección, colaborando en le medio que tengas más a mano o apuntándote a talleres de formación en medios audiovisuales de tu municipio: periódico, emisora de radio o TV.

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10.4 ¿CÓMO Y POR DÓNDE EMPEZAR?

Buscar y encontrar trabajo en lo que quieres y para lo que te has preparado no es fácil. Este es un pensamiento común, pero ¿Sabes cuántos alumnos se licencian anualmente en las diferentes Facultades de Ciencias de la Información /Comunicación españolas? Miles. El mercado laboral está complicado. Las políticas de concentración de medios, la creación de grandes y medianos grupos multimedia y otras circunstancias económicas están dificultando la creación de puestos laborales, sobre todo en los medios convencionales: prensa, radio y televisión. Por otra parte, la creación de nuevas ofertas informativas y de comunicación en Internet ha provocado un auténtico boom laboral dentro de la profesión periodística en los últimos años. Además, hay que tener en cuenta la creciente especialización de los Media, lo que significa una oferta laboral muy precisa para la que hay que prepararse.

Ya te has hecho una idea de lo complicado y costoso que puede resultar buscar un trabajo enviando tu currículum, si bien no debes descartarlo. A la mayoría de los alumnos que están estudiando Periodismo se les ofrece la posibilidad de realizar prácticas en medios de comunicación durante el segundo ciclo de la licenciatura. Pues bien, vamos a partir de este momento, durante el periodo en el que estás estudiando, para ver cómo y por dónde puedes iniciar su aproximación al mercado laboral.

Es importante redactar un currículum vitae en condiciones, con los datos más sobresalientes que tú consideres sobre tu formación académica, tu formación laboral y tus cualidades más apreciables. Es fundamental que lo actualices periódicamente. Además, y para enviar por correo electrónico o por fax, cuando te lo demanden, una buena idea es que elabores una carta de presentación con una hoja curricular, en la que destaques sólo lo más importante y, si quieres hacer las cosas bien, con un enfoque personal y adaptado a la actividad a desempeñar.

Has visto que los sellos son muy caros y las cartas tardan un tiempo. Cada vez se utilizan más los envíos por e-mail. Por lo tanto, si aún no la tienes, debes abrirte una cuenta de correo electrónico con el operador que más te interese. A partir de ahora, tu dirección electrónica es el portal de tu futuro. Consúltala una o dos veces al día.

¿Y además? No tienes más remedio que llamar a las puertas de quienes en algún momento te pueden dar esa oportunidad. Recuerda que todo esto es para seguirlo antes de licenciarte. A ser posible en cuanto inicies el primer curso del segundo ciclo (3º o 4º según el plan de estudios). Conseguir prácticas -siempre deben ser remuneradas, por cierto- es uno de tus objetivos prioritarios antes de licenciarte. Y a ser posible que esas prácticas te permitan conocer el medio prensa, la radio y la televisión. Si consigues esto, no me cabe la menor duda que no vas a tener ningún problema en tu futuro profesional. Lograrás trabajar como periodista y te pagarán por ello (algo que hasta hace unos años algunos dudaban).

Si tu currículum durante los años de estudiante ha crecido, si has realizado prácticas en medios, si has conocido de cerca el funcionamiento de los mismos, entonces habrás establecido contactos, habrás conocido gente del mundillo, de los medios, te habrás creado una buena agenda de contactos y direcciones, algo capital para tu futuro. Si sigues estos consejos, tu formación es la adecuada (se recomienda buscar, como los médicos, una especialidad) y tienes suerte, es probable que al licenciarte tengas un puesto de trabajo que deberás ganarte día a día, porque ¡Qué difícil es la profesión de periodista! En cualquier caso no olvides que un buen expediente es un buen argumento; date cuenta de que cuando se empieza no suele tenerse un currículum demasiado diferenciado del resto y, en estos casos, el expediente suele convertirse en el argumento de "objetividad" para abordar un proceso de selección para, por ejemplo, la adjudicación de unas prácticas. Así pues, prepárate tanto en la aplicación práctica como en la académica.

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10.5 LO DIFÍCIL DE SER PERIODISTA

Algunos alumnos, cuando llegan a la Facultad de Ciencias de la Información a estudiar Periodismo quieren ser corresponsales (a ser posible de guerra), o reporteros (también, a ser posible de sucesos lejanos y violentos), o ¿porqué no? Directores de un periódico como Pedro J. Ramírez y estrellas de la radio como Luis del Olmo o Iñaki Gabilondo. Estos son algunos ejemplos, y todos los años ocurre lo mismo, de respuestas ante la pregunta ¿Qué queréis ser en el mundo del Periodismo cuando terminéis los estudios? Algunos, incluso, han llegado a contestar: queremos ser famosos. Esto que puede resultar muy cómico, es patético ¿Porqué te cuento estas cosas? En primer lugar, es conveniente que tengas claro qué quieres estudiar. Para ser famoso, y de paso ganar mucho más dinero, hay otras vías como, por ejemplo, "Gran Hermano", "Operación Triunfo" y, si se te da bien el deporte, el tenis o el fútbol.

¿Te han dicho en alguna ocasión que eres muy cotilla? Cuántas más veces te lo digan, más cerca estás de la idea de periodista. No obstante, un periodista es un profesional de la información (que nos cuenta lo que ocurre) y/o de la comunicación (cuando, además, domina el medio). Un periodista tiene que ser un experto en la elaboración de informaciones sobre hechos e ideas que han ocurrido en el presente o relacionados con él, que tienen que ser de interés para la comunidad y que se transmiten y difunden a través de los medios de comunicación.

Pero hay otras muchas funciones informativas que son realizadas por un periodista y para las que se especializa: la búsqueda del acontecimiento, la selección de las noticias, la producción de los contenidos, la transmisión de los mensajes.

Para ser periodista se requieren ciertas características, algunas muy difíciles de cumplir, como:

La vocación. Recuerda: hay que ser cotilla, pero también hay que saber contarlo.

La formación académica. Ya te he comentado lo importante que es acudir a la Universidad. Pero además hay que completar esa formación con cursos, prácticas, colaboración, seminarios, jornadas, talleres, etc.

La autonomía del periodista. El periodista tiene que intentar ser independiente ante el lector y ante los poderes establecidos. La Constitución Española contempla, por ejemplo, dos temas que ayudan al periodista a mantener su autonomía: el secreto profesional y la cláusula de conciencia.

La responsabilidad. Todos estamos obligados a cumplir unas normas. Al periodista, cumplir las normas deontológicas le va a permitir separar la actividad deseable de la que no lo es. Te decía antes que hay que saber contar las cosas, pero no es menos importante saber que no todas las cosas se pueden contar. Qué difícil es hablar de principios éticos, y sin embargo, qué importantes son.

¿Cumples el perfil? ¿Quieres ejercer esta profesión? Los primeros pasos serán muy duros. Muchas horas de trabajo y, a veces, la exigencia en cuanto a tu disponibilidad será total. No se llega a director o ejecutivo con despacho y buen sueldo tan rápido como parece en las películas o en las series de televisión. Las presiones sociales, del político de turno, de esas personas con las que te cruzas todos los días, pueden dar al traste con tus principios, tus deseos, tu profesionalidad. Mantente firme y aprende a negociar.

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10.6 LAS 24 HORAS DE UN PERIODISTA

Seguro que has visto en la televisión o en el cine alguna película sobre el apasionante mundo de los medios de comunicación, en la que se aprecia a unas personas que sólo piensan en el trabajo, medio alcohólicos, divorciados, que no duermen, que comen mal y van peor vestidos. Toda una desgracia y, sin embargo, es la imagen romántica del periodista.

La realidad, aunque no mejora la ficción que refleja tiempos pasados, es muy distinta a lo que vemos en el cine. En el panorama periodístico actual, los periodistas se han convertido en viajeros, técnicos, profesionales dedicados a la investigación, negociadores, creativos, asesores y directivos. Algunas de estas cualidades se perpetúan desde tiempos inmemoriales, pero otras se puede decir que son de reciente creación, sobre todo desde la implantación de las nuevas tecnologías a las redacciones, las nuevas formas de comunicación y los nuevos usos y necesidades laborales, empresariales e informativos.

No se trata de recorrer las 24 horas de un reportero de guerra. Es evidente que las circunstancias no se pueden comparar. Tampoco es un ejemplo la jornada laboral de un responsable de prensa de un organismo público. Entre estos dos casos pueden existir ciertas diferencias y no sólo "de despacho". El ejemplo que te traslado es el de un profesional del periodismo que trabaja en una empresa privada, coordinador en un periódico regional de la Comunidad de Castilla-La Mancha, con un turno de 15:30 de la tarde a... nunca se sabe, si bien sobre la 1:00 de la madrugada es cuando normalmente se va a su casa. Hoy es sábado y llega puntual al periódico. Su trabajo lo realiza sin salir de la redacción, excepto para tomar café. En cuanto llega a su mesa revisa el "planillo" para conocer la paginación del cuadernillo común de las ediciones locales. Delante del ordenador revisa las noticias de agencia, correo electrónico, notas de prensa, fotos, etc. A las 16:30 horas, comenta con el redactor jefe las noticias, sugerencias, se deciden qué informaciones van en las secciones de región y las páginas locales, se reparte el trabajo. A partir de las 16:45 horas inicia las conexiones con las redacciones locales. Hasta las 18:00 horas aprovecha para ir montando páginas regionales. Los problemas empiezan a desfilar sobre las 19:00 horas. Hay que solucionar los problemas de las delegaciones locales, unas páginas se cambian y otras se devuelven para ser reelaboradas. A las 21:00 horas están montadas todas las páginas del regional. El teléfono a estas horas echa humo. De las diferentes delegaciones se demandan fotos, comprobaciones y tiempo. Sobre todo, tiempo. 22: 15 horas, llama al redactor jefe de una delegación y le cuenta que una de sus páginas tiene un error. 23:00 horas, se verifican las páginas que faltan de las delegaciones por enviar. 1ª delegación, están sus páginas. Pueden irse. 2ª y 3ª delegación, a las 23:50 horas también se pueden ir. Son las 24:00 horas y el redactor jefe exige a la 4ª delegación las páginas que faltan. A las 00:35 llega la última página de la 4ª delegación. Se pueden ir. El taller recoge la última página de la 4ª delegación. Es muy probable que en algunos puntos de la 4ª delegación existan problemas para llegar a los quioscos. El periodista, tras una dura jornada de trabajo, sobre las 01:00 horas, toma su chaqueta y se va a cenar. A las 2:00 horas, ha recibido el aviso del taller de que los periódicos ya se estaban tirando.

Esta es la narración de uno de los miles de periodistas que se dejan la piel todos los días, aunque en este caso no se juega la vida. Otros casos, por ejemplo los periodistas deportivos, cuando se produce un evento nacional o internacional, con una duración de dos o tres semanas, desaparecen de la vida de sus familias, con viajes continuos, vida de hotel y dedicación por completo a la actualidad informativa, para llegar antes, para conseguir la exclusiva, para que el personaje del día ofrezca su comentario... Por cierto, no te olvides que, además, hay que escribir los textos, redactar las informaciones, etc.

¿Te parece apasionante o aburrido? ¿Te animas? Es una profesión ansiada, respetada, odiada, amada, temida, de las más demandadas y envidiadas. Como dice un amigo, y créetelo, "ser periodista es la leche".

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Bibliografía

Historia y modelos de la comunicación en el siglo XX : el nuevo orden informativo / Jesús Timoteo Alvarez. Barcelona: Ariel, 1992 [2a. ed.] Coleccion Ariel comunicación.

Historia del periodismo en España. Vol. 1, Los orígenes. El siglo XVIII. María Dolores Sáiz. Madrid: Alianza Editorial, 1996 [1a reimp., 2a ed.] Coleccion Alianza Universidad Textos ; 64

Historia del periodismo en España. Vol. 2, El siglo XIX / María Dolores Sáiz y María Cruz Seoane. Madrid: Alianza Editorial, 1983. Coleccion Alianza Universidad Textos ; 64.

Historia del periodismo en España. Vol. 3, El siglo XX, 1898-1936. María Cruz Seoane, María Dolores Sáiz. Madrid: Alianza, 1998. Coleccion Alianza manuales ; 27

Historia de la prensa. Alejandro Pizarroso Quintero (coordinador); César Aguilera Castillo...[et al.] Madrid : Centro de Estudios Ramón Areces, 1994. Colección de información y comunicación.

Historia del periodismo español. Juan Francisco Fuentes y Javier Fernández Sebastián. Madrid: Síntesis, 1997. Colección Periodismo.

10.07 COM SER PERIODISTA USANDO INTERNET - PERIODICO.COM

Silvia Cobo publica un manual sobre cómo aprovechar las herramientas digitales para hacer información

CARMEN JANÉ / Barcelona
Silvia Cobo, consultora y autora de uno de los blogs más conocidos sobre medios de comunicación, el desaparecido Lolacomomola, acaba de publicar un libro que promete convertirse en manual de referencia de los periodistas actuales. 'Internet para periodistas. Kit de supervicencia para la era digital, publicado por la Editorial UOC, resume en poco más de 200 páginas los conceptos esenciales para integrar el mundo digital en el periodismo.

El libro “quiere ser “un manual que permita a cualquier periodista actualizarse y adquirir conocimientos sobre cómo funciona internet y cómo mejorar el trabajo diario con la incorporación de las herramientas digitales”, explica Cobo.

'Internet para periodistas' aborda desde cómo convertir Google en la mejor fuente a cómo redactar para que muestre mejor una noticia, cómo gestionar grandes volúmenes de información, cómo gestionar lo que publicamos, cómo usar un RSS, cómo sacar partir periodístico a Twitter y a Facebook... “En el fondo habla de tecnología, pero aplicada para sacarle partido desde el periodismo. Y está hecho con la intención de que se pueda leer por partes y de no dejar a nadie fuera”, resume.

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LOCALIZAR FUENTES

Cobo defiende que “hoy saber cómo funciona Google, cuáles son las redes sociales o la historia de internet es parte de la cultura general”. “En el fondo, internet ayuda a mejorar el periodismo”, explica. En este sentido, sendos capítulos del libro revelan cómo se pueden localizar fuentes en las redes sociales y contrastar su información o cómo verificar una imagen vista en una web, como ocurrió con las falsas imágenes de Bin Laden.

Muy conocida en Twitter y miembro del colectivo BCN Media Lab, dedicado a la reflexión sobre medios de comunicación, Silvia Cobo también aborda cómo están surgiendo nuevos géneros periodísticos gracias a la web como las coberturas en tiempo real, distintas de las que ya se hacían en radio y televisión, porque añaden transparencia al proceso informativo. “Internet no solo está creando nuevos géneros sino también está mostrando a los lectores cómo se construyen las noticias” PERIODICO.COM

10.08 CÓMO SER UM PERIODISTA INDEPENDIENTE- ABC.ES

Una guía con las claves para ejercer la profesión de «forma imparcial y sin influencias externas»

B. Y. | MADRID Martes , 16-02-10

Deborah Potter, directora ejecutiva del Newslab -un centro de recursos online para periodistas con sede en Washington-, ha publicado una interesante guía para los profesionales que uitilizan internet como un espacio de publicación independiente.

El manual, publicado en inglés bajo el título Handbook of Independent Journalism y traducido al castellano por Ángel Carlos González, cuenta con el apoyo del Departamento de Estado de Estados Unidos, y está estructurado en ocho capítulos: Qué es una noticia, cómo conseguir la historia, cómo contar la historia, edición de la historia, medios electrónicos e internet, periodismo especializado, ética y ley y recursos periodísticos.
En el capítulo introductorio la autora alude al papel de los periodistas y a las responsabilidades que conlleva ejercer esta profesión que, según Potter, se resumen básicamente en «proveer información precisa y presentarla en forma imparcial e independiente de influencias externas». Sólo de esta manera, asegura, los ciudadanos «podrán desenvolverse en una sociedad libre».

Tal y como la define su autora, la guía se concibe como una «introducción a los fundamentos del periodismo», entre los que figura un aspecto crucial como es la separación de hechos y opiniones. El trabajo, además, pone el acento en el periodismo que se ejerce actualmente en los medios digitales y, en este sentido, el capítulo cinco recoge todo lo que tiene que ver con las habilidades narrativas en internet, la redacción de textos y la incorporación de recursos audiovisuales, entre otras cuestiones. Asimismo, merece especial atención las recomendaciones que Potter establece en relación con los principios éticos del trabajo periodístico y los diferentes códigos de conducta y cuestiones legales que todo periodista debe conocer.

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10.09 LA ÉTICA EN EL PERIODISMO

Comencemos a definir lo que es la ética, según el diccionario Enciclopédico Salvat: "Parte de la filosofía que trata de la moral y de las obligaciones del hombre". Hasta aquí, una definición académica.

Encuentro muy interesante recordar el pensamiento de Juan Pablo II, precisamente sobre el tema Etica y Periodismo. Me baso en la encíclica que el Papa escribió a principios de 1994, Veritas Splendor, en la cual hay un tema que es muy querido por el Santo Padre, la vinculación entre la libertad y la verdad.

Me baso también en su mensaje de hace doce años, en 1984, en una reunión que mantuvo en Roma con periodistas de todo el mundo. El Papa consideró la tarea del periodista como la de un profesional de la comunicación. Dijo que encuentra una gran analogía entre la de cualquier persona que enuncia un Evangelio, un credo religioso y un anunciante o un profesional de la comunicación como debe ser un periodista, porque los dos están al servicio de la transmisión de la verdad. El evangelizador tiene que transmitir una verdad.

El profesional de la comunicación, insiste mucho el Papa sobre este tema, no tiene que ser una persona que ponga la pluma al propio uso exclusivo, sino que tiene que tener en cuenta la realidad en la cual se fundamenta. Encuentra un paralelo notable entre un evangelizador y todo comunicador.

UNA PROFESIÓN PARA EJERCER HONROSAMENTE

Agrego yo aquí, repitiendo anteriores conceptos: esta profesión es un apostolado, porque el periodismo se ejerce con honra o no se ejerce. La verdad y la libertad de expresión están íntimamente unidas y la verdad es aliada inseparable de la ética de la libertad de expresión. Y muchas veces la tragedia del hombre contemporáneo es haber separado tanto el orden científico y el orden moral, que en el fondo se han convertido en órdenes inseparables, irreductibles, en órdenes que nada tienen que ver, que son independientes. Entonces son necesarias las normas éticas.

No hace mucho el escritor colombiano Gabriel García Márquez, Premio Nobel de Literatura, ha escrito: "Creo que la formación de los periodistas no ha logrado evolucionar a la misma velocidad que los instrumentos del oficio, y que estos profesionales se han quedado buscando a tientas el camino en el laberinto de una tecnocracia disparada sin control hacia el futuro".

Agrega que le preocupa la crisis ética del periodismo escrito que, dice, es galopante. "El empleo de comillas es vicioso en declaraciones falsas o ciertas, facilita equívocos inocentes o deliberados, manipulaciones malignas y tergiversaciones venenosas, que le dan a la noticia la magnitud de un arma mortal".

Añadió finalmente: "El único consuelo que nos queda es suponer que muchas de estas transgresiones éticas, y otras tantas que avergüenzan al periodismo de hoy, no son siempre por inmoralidad sino por falta de dominio profesional".

VERACIDAD Y RESPETO


Entiendo yo que se trata del progreso moral, pues en sociedad convulsionada existe la prensa mala como también la buena prensa. Reitero, el periodista debe ser veraz en su actividad profesional; una información debe respetar la integridad de quienes la protagonizan o de terceras personas, obteniéndose siempre con dignidad. Y el periodista debe servir a los intereses de sus lectores y de su empresa, respetando siempre los dos preceptos anteriores. Es que el periodismo debe ser independiente de todos los poderes y la sociología de la prensa y la comunicación, revelan que no lo es en determinados sectores. La prensa es independiente, esa misma prensa que desde el punto de vista constitucional, tiene abierta ella misma la autorregulación ética.

En este fin de siglo invadido literalmente en nuestra vida cotidiana por la imagen, el periodismo responsable no se confunde con la animación. Como se dijo en la asamblea de la SIP, en Bariloche, en noviembre de 1994, el mundo está plagado de animadores y cada vez hay menos periodistas. Un animador es alguien que crea escenografías y dramatizaciones de los acontecimientos. Un periodista es alguien que, sobre la base del anterior atributo, con autorregulación ética y sentido de deber, trata de aproximarse de la mejor manera posible a la realidad.
El ejercicio de periodismo, como actividad que incide en la sociedad en forma relevante, debe someterse a principios éticos. Así ha sido en el pasado y así continua siendo en el presente. Se trata de encontrar el “justo equilibrio” entre la libertad y la responsabilidad. ¿Está todo dicho sobre la ética El debate sobre este tema en la profesión es interminable, y debe ser así. Sobre todo en un país como el nuestro donde hay libertad de prensa, aunque con vigilancia de nuestra parte.
A mi me preocupan dos cosas. Por un lado la información es tan peligrosa para la gente que nos la brinda, que es un imperativo ético protegerla. De modo que creemos que tenemos la obligación con eso información sólo si podemos confirmarla. Y la conciencia de que ejerce un poder y que, por eso, no se librará de los conflictos éticos.

UNA SOLA ÉTICA

Pareciera obvio que si pudiéramos esbozar una ética para periodistas estaríamos en la posición formidable de poder definirla también para los hombres en general, en esta postrimerías del siglo XX. Es que resulta fácil concebir la ética cuando el Creador eleva y anonada a Moisés entregándoles las Tablas de la Ley en las cumbres del Sinaí. O cuando en el Génesis se nos prohíbe comer las frutas de conocimiento para ser iguales a Dios.

¿Qué decir de este hombre actual que sostiene la autonomía absoluta de las reglas de la moral? La autosuficiencia de lo humano y que, en el trasfondo de su alma, dice constantemente: Quiero, vislumbro que Puedo, y luego Debo. Y el periodismo de hoy es un poder necesario y gigante, pues engendra su fuerza de su capacidad, de su objetividad frente a cualquier otra presión. El poder del periodismo no es un poder restringido institucionalmente, por lo menos entre nosotros.

reo firmemente que la mayoría de los periodistas son incorruptibles, que están en su puesto de lucha en un mundo que debe ser rehecho todos los días para que siga siendo humano. El poder al servicio de la gente.

Concluyamos entonces que comencé cuando definí la ética por moral: el poder de la prensa consiste en hacer, modelar, en esclarecer la opinión pública. Por eso somos nada menos que el cuarto poder y suscitamos un estado de opinión sin pedir nada a cambio. Y sentencio nuevamente: el periodismo se ejerce con honra o no se ejerce.
Creo en la libertad con responsabilidad y de ahí una de las razones de que hemos sido, somos y seremos hasta en fin de nuestra jornada, creyentes en la libertad ejercida con ética y moral. Tal como lo predica constantemente nuestro querido Círculo de la Prensa. Francisco A. Rizzuto.

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10.10 La ética periodística en Bolivia: situación y perspectiva
Luis Ramiro Beltrán Salmón *

Las sociedades orientan y regulan la conducta de los individuos que las forman estableciendo principios rectores a los que ellos tienen que adherirse y estipulando reglas prescriptivas de lo que deben hacer y de lo que no deben hacer. El hogar, la escuela, la iglesia y el trabajo son las instituciones sociales que educan a los miembros de la colectividad en el conocimiento y en el cumplimiento de dichos principios y reglas; por eso se llama "socialización" al proceso de enseñanza-aprendizaje de las normas sociales.

Algunos de esos sistemas normativos se enuncian formalmente por medio de leyes que, por definición, tienen poder obligante para tratar de asegurar su cumplimiento mediante la motivación coercitiva que las penalidades que prevén conllevan en caso de renuencia. Otros de tales sistemas, en cambio, obran por fuera de la formalización legal y para su aplicación dependen de la presión social persuasiva que busca producir la autoconvicción individual recurriendo como acicate a la sanción moral.

La ética, instrumentalmente emparejada con la deontología, es el sistema normativo extrajurídico por antonomasia. Y la ética periodística constituye un caso particular de ese régimen de modelación del comportamiento humano.

ETICA PERIODISTICA


Por ética puede entenderse, en general, el carácter o comportamiento habitual –la manera de ser– de la persona, determinada por principios morales y normas sociales implantados hasta el grado consuetudinario en su conciencia –en su fuero interno– por la educación en el hogar, en la escuela, en la iglesia y en el trabajo.

Por ética periodística puede entenderse, en particular, la manera moral de ser y de hacer del periodista regida por su profunda identificación con principios y normas de adhesión a la verdad, a la equidad, al respeto por la dignidad y por la intimidad de las personas, al ejercicio de la responsabilidad social y a la búsqueda del bien común.

"La ética periodística –acota con enfoque algo distinto el ecuatoriano Fabián Garcés (1995, p. 81-82)– es una parte de la filosofía que ayuda a los periodistas a determinar qué es lo correcto en su actividad como tales; es principalmente una ciencia normativa de la conducta, entendida ésta fundamentalmente como conciencia voluntaria, autodeterminada ..." El colombiano Gabriel Jaime Pérez (1991, p. 33) indica que el objeto de ella es "la fundamentación de una acción-reflexión tendiente al logro de una comunicación humana que sea factor eficaz de convivencia y de desarrollo integral de las personas y de la sociedad". Y el boliviano Juan Eduardo Araos (2002, p. 42) define a la ética de la prensa así: "Aquel conjunto de valores y normas que rige al periodismo y que brinda pautas para que el periodista realice su trabajo diario considerando los pilares fundamentales de la profesión."

Como lo señalara Fernando Savater, la actitud ética es ante todo una perspectiva personal que cada individuo toma. Es algo tan íntimo que, como alguien lo dijera, "es lo que se hace cuando ninguna otra personas está mirando". "Es la clase de persona que somos", afirma John Virtue (1997, p. 84). Y acota Ronald Grebe (2001, p. 38): "Lo que diferencia a la ética de cualquier otra actitud decisoria es que representa lo que siempre está en nuestra manos. Aquello en cuya elección y defensa ninguna autoridad puede sustituirnos o cambiarnos, de cuya responsabilidad ninguna convención o acuerdo grupal pueden disculparnos en el fondo".

Esa naturaleza irrenunciablemente personal e intrínseca de la ética en general caracteriza también, por supuesto, a la ética periodística. Por formación, por intuición, por consulta de documentación, por conversación con colegas, por experiencia y reflexión, cada periodista profesional debe saber lo que es comportarse éticamente y lo que es comportarse antiéticamente. Es decir, tener, en un grado u otro, activa su conciencia moral que le habla desde lo hondo de sí mismo sobre el bien y el mal que puede hacer.

La ética es fundamental e indispensable para el periodismo. Ella es, en la percepción de Alberto Zuazo Nathes (1997, p. 43), Premio Nacional de Periodismo y ex-Presidente de la Asociación de Periodistas de La Paz, el componente esencial del periodismo y la sustancia en que descansa la confianza pública sobre éste. Y Gabriel García Márquez (2003, p. 1), en feliz metáfora, dice: "La ética no es una condición ocasional, sino que debe acompañar siempre al periodismo como el zumbido al moscardón".

Pero la ética no es un don natural. Como ya se lo ha señalado aquí, ella se aprende. Y, en el caso de los periodistas, ese aprendizaje suele ocurrir primordialmente en el propio desempeño de su trabajo. Así lo evidenció una encuesta entre periodistas norteamericanos, cuyos resultados el experto en ética periodística John Virtue (1995, p. 7) halla que "pudieran ser válidos también en el caso de los periodistas de cualquier país del mundo". El 83.3% de los encuestados afirmó que había aprendido sus principios éticos en la sala de redacción. Ello sugiere que los supervisores de los redactores y reporteros –jefes de redacción, jefes de información, editores de área– son las personas clave para la enseñanza –no formal pero eficaz por la práctica– de la ética periodística.

Tal vez por eso hay quien dude de que la ética periodística sea de naturaleza puramente individual. Por ejemplo, el periodista y catedrático de la Universidad de Columbia John Dinges (1998, p. 30) sostiene lo siguiente: "La ética en el periodismo es un esfuerzo grupal. No se debe confundir con una ley, por un lado, o la moral personal, por otro. Involucra al equipo de periodistas con el cual se trabaja y a la empresa ... Pero lo más importante es que la ética involucra al público."

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ETICA Y LEY


Galvez, Paz y otros (2003, p. 135) sostienen que "el periodista tiene que entender que antes que la ley positive el valor ético, la ética es la disciplina filosófica que lo pone en evidencia y lo propugna argumentativamente como imperativo". Añaden que es de ahí "que puede resultar un error ... limitarse a la práctica de lo legal descartando lo ético o pensando que lo agota". Y proponen que el periodista sepa distinguir claramente entre lo ético y lo legal. Javier Darío Restrepo (cit. por Araos, 2002, p. 44)) plantea una posibilidad de hacer tal distinción así: "La ética es autónoma, es decir, depende de decisiones libres y personales de cada uno. La ley, cualquiera ley, es heterómana, proviene de otros, tanto para su formulación como para su cumplimiento".

El jurista y periodista Carlos Serrate Reich (1996, p. 65) expresa esta convicción: "La autoestima, la autovaloración, la autorracionalidad y responsabilidad correspondientes a una madura y maciza formación integral de los conductores sociales, hará que las normas éticas primen y estén encima de la amenaza penal y jurisdiccional, así sea administrativa."

Siendo ciertamente diferentes, ley y ética no deben ser vistas, sin embargo, como necesariamente antagónicas ni incompatibles. Al contrario, tienen ciertas afinidades y lucen armonizables. En efecto, para Juan Cristóbal Soruco (2002, p. 476), por ejemplo, "tanto las leyes como los mecanismos de autorregulación están orientados sobre todo a lograr que los receptores sean los principales beneficiarios de la información y, como una de las salvaguardas para ese efecto, garantizar la labor del periodista comunicador... y no a la inversa".

ETICA Y TECNICA


No hay tecnología, por más avanzada que sea, que pueda compensar la falta de ética en un periódico. Creativos recursos y refinados artefactos aplicados al manejo de la información, a la presentación de opiniones y al diseño e ilustración pueden hacer muy valiosos aportes a la calidad técnica de un órgano de prensa. Pero sólo la ética puede asegurar para el mismo la credibilidad –la confianza y respeto de los lectores– que son indispensables para que exista y prospere. O sea, la calidad moral de un diario es lo que más aprecia el lector. Por tanto, como lo subrayan Herrán y Restrepo (1995, p. 39), la ética y la técnica son inseparables: "La naturaleza de esta profesión hace que técnica y ética sean una misma cosa, de modo que es imposible ser un periodista de altas calidades técnicas si al mismo tiempo no se tienen las mejores calidades éticas. En el periodismo, lo ético urge lo técnico y viceversa."

Comparte el criterio de esos distinguidos periodistas colombianos el conocido analista de prensa canadiense John Virtue (1998, p. 17), quien señala que los diarios más exitosos de Latinoamérica conjugan técnica y ética a un alto grado, lo que le lleva a la conclusión de que "buena ética es buen negocio".

En efecto, es muy probable que, más temprano que tarde, aquel órgano de prensa que privilegie a la técnica en desmedro de la ética perderá lectores y anunciantes, poniendo en riesgo su propia subsistencia.

EN POS DE LA VERDAD

En el corazón de cualquier planteamiento de ética periodística está habitualmente como valor central la veracidad, el ideal mayor de buscar la verdad para comunicarla. En efecto, es muy difícil encontrarse con un enunciado de esa ética que no proponga tal aspiración con clara preponderancia.

Hay quienes, como el periodista y sacerdote José Gramunt (1996, p. 33), creen que esa búsqueda se realiza en pos de la verdad absoluta. Y hay quienes creen, como la periodista estadounidense Georgine Geyer (1985, p. 93) que sólo hay verdades relativas. A los ojos de Juan Cristóbal Soruco (1999, p. 45), exdirector de Presencia y de La Razón, esas proposiciones no son excluyentes pues "dan una pauta del trabajo periodístico: buscar la verdad de los hechos, pero no creer que se es portador de ‘la’ verdad." Ni mucho menos, podría añadirse, que se es árbitro incontrovertible de ella.

En todo caso, empeñándose en la exactitud, la precisión y la ecuanimidad, el periodista expresa su adhesión incondicional a la verdad. Raúl Rivadeneira (1998, p. 72) señala lo que el periodista no debe hacer a fin de evitar el faltamiento a la verdad. Lo dice en los siguientes términos:

"Esto significa, sin concesiones a la manipulación maliciosa de los hechos, a la distorsión deliberada que consiste en divulgar rumores o conjeturas como si fuesen hechos comprobados o suprimir datos; fingir apego a los valores, instrumentar la intimidación, violar la privacidad e intimidad de las personas para arrancar informaciones escandalosas que estimulan tendencias morbosas de los públicos, amañar las disculpas y correcciones sin hidalguía, proferir injurias y calumnias desconociendo la condición humana del otro, negarse a reconocer errores y a corregirlos; cerrar la posibilidad de réplica y defensa de los ofendidos, vulnerar el valor de la confidencialidad cuando una información ha sido dada en ese carácter."

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¿EL HOMBRE QUE MUERDE AL PERRO?


Podría pensarse que hay acuerdo unánime entre los periodistas sobre cuestiones capitales de su oficio como es la veracidad. Pero ese no siempre es el caso.

Recientemente los periodistas estadounidenses Bill Kovach y Tom Rosentiel publicaron en forma de libro un estudio por el que se habían propuesto identificar los elementos fundamentales de la actividad periodística. Los condensaron en un decálogo. Comentándolo elogiosamente, el periodista español Juan Luis Cebrián, consejero del Grupo Prisa (2002, p. A19), hizo esta afirmación condensatoria: "Es decir, el periodismo debe ser veraz e independiente. En tan sencilla, aunque resonante, sentencia se asume toda la esencia".

El periodista boliviano Rafael Archondo (2002, p. A-20) cuestionó mordazmente las apreciaciones de Cebrián y refutó con dureza algunos de los principales enunciados de aquellos autores en su decálogo. Uno había sido este: "La primera obligación del periodismo es la verdad". "No lo crea, amable lector", recomendó Archondo y agregó: "... Habría que responderle desde la sinceridad desnuda que, para desencanto del pueblo, la primera obligación del periodismo es la novedad ... Los que buscan la verdad son los científicos, mientras lo nuestro es la modesta y pura novedad. Así lo dice Luhman, el sociólogo universal, a todas luces más solvente e ilustrado que Kovach y Rosentiel." "Su primera lealtad es hacia los ciudadanos" es otro de los enunciados en el mismo decálogo. Archondo reaccionó ante él en términos como éstos: "Tampoco le crea esta vez. Los periodistas no nos debemos a ningún público ... Nuestra primera lealtad es hacia nosotros mismos, seres egoistas como todos, colocados a la diestra del poder ... Los periodistas somos impunes, libres de pluma, arrogantes y ligeros de juicio. Así es, así nos duela." Y en otro párrafo de su reciente artículo en La Razón, respalda sus afirmaciones con estas consideraciones: "Aquí no hay lugar para la duda, ¿cómo podríamos esperar algo tan gordo y preciado como la verdad de parte de un grupo de profesionales como el nuestro, en el que impera la imprescindible improvisación y la prisa? Hacemos diarios y noticieros a velocidad de relámpago, ¿podremos acaso producir verdades? Nada más ilusorio. Los periodistas perseguimos novedades, sean o no verdaderas, y por eso, con frecuencia diaria, somos campeones para ventilar mentiras de todos los tamaños y espesores".

Se diría, siguiendo estas drásticas afirmaciones autocríticas, que el periodismo continuara respondiendo esencialmente a la vieja concepción de que "noticia es cuando un hombre muerde a un perro". Es decir, que lo único que interesaría al periodista sería lo nuevo, lo inusual, lo extraordinario y fugaz ... sin que importara que ello fuera verdadero o falso.

EL DETERIORO DE LA ÉTICA PERIODÍSTICA

Desde hace aproximadamente quince años la ética periodística ha venido deteriorándose considerable y aceleradametne en Latinoamérica. Así lo verificó un investigador canadiense especializado en ética periodística, John Virtue (1998, p. 14), mediante un centenar de estudios de casos realizados en encuentros con más de un millar de estudiantes y periodistas en trece países de la region. Como producto de ello Virtue identificó estas tres categorías de comportamiento antiético:

- Una categoría es la corrupción en la Sala de Redacción. Invariablemente se trata de pagos ilícitos a los periodistas, regalos, conflictos de interés o uso indebido de influencia.

- La segunda tiene que ver con la Gerencia. Es decir, que existe poca o ninguna independencia en la Sala de Redacción. Las notas se eliminan o se confeccionan a la medida, para satisfacer a determinados anunciantes, gobernantes, políticos, empresarios o a los intereses del dueño o director de ese medio de comunicación.

- La tercera trata del comportamiento antiético en la investigación, preparación y redacción de las noticias. Me refiero a la invasión de la privacidad, mal manejo de las fuentes, plagio, uso de subterfugios y engaños, edición distorsionada y manipulación de fotos.

A mediados de la década pasada la Universidad Internacional de la Florida realizó una evaluación del comportamiento de los periodistas en los países miembros del Pacto Andino: Venezuela, Colombia, Ecuador, Perú y Bolivia. Una de las preguntas hechas a los periodistas encuestados fue si conocían a algún colega que hubiera aceptado un soborno. El 60% respondió afirmativamente en todos esos países. Pero los investigadores estimaron que el porcentaje real era probablemente mucho mayor en función de sugestivas diferencias en las respuestas de los jóvenes periodistas en comparación con las de sus colegas mayores.

En 1997 el Centro Internacional para Periodistas, con sede en Washington, hizo una encuesta entre editores y reporteros de once de los países latinoamericanos: México, Guatemala, Honduras, El Salvador, Costa Rica y Panamá, Venezuela, Ecuador, Colombia, República Dominicana y Brasil. De ellos, 40% informaron que sus diarios tenían códigos de ética, pero 20% de éstos indicó que no los consideraban adecuados. Separándolos en grupos de editores y de reporteros, se les pidió expresar conformidad o disconformidad con varios enunciados referentes a la ética. Uno fue el siguiente: "Es una práctica ampliamente aceptada para un reportero trabajar, además, por cuenta propia, como escritor de discursos, para un político, asesor o ejecutar otro servicio directa o indirectamente conexo con su trabajo como periodista." La respuesta fue afirmativa en 64% de los casos. Otro ejemplo de los enunciados fue este: "Es una práctica ampliamente aceptada para un reportero usar ideas o palabras de otras personas sin indicar su origen." La respuesta también fue afirmativa en 55% de los casos. Todos los encuestados dijeron que la prensa ética se caracteriza por decir siempre la verdad, por la independencia política, económica y social, por la responsabilidad social y por presentar todos los lados de una historia. Sin embargo, admitieron que las prácticas que más necesitaban ser cambiadas eran la falta de objetividad y el soborno. Y, por otra parte, indicaron como problemas a ser resueltos las presiones de gobiernos y de grupos económicos, los bajos salarios y la carencia de investigación (Centro Internacional para Periodistas, 1998, p. 36).

En un estudio de 1994 sobre el porvenir de la prensa en las Américas, Andrés Oppenheimer (1994, p. 37) advirtió sobre indicios de deterioro de la ética periodística en Latinoamérica en estos términos: "Hoy en día, una de las principales amenazas a la libertad de prensa –y a la defensa de los derechos humanos– es la censura y la autocensura que es fruto de la corrupción de los propios medios periodísticos." Pocos años después, John Virtue (1998, p. 13) coincidiría plenamente con esa apreciación al afirmar lo siguiente: "La amenaza más fuerte que enfrentan los medios de comunicación en América Latina no son los esfuerzos gubernamentales o de otra índole para restringir la libertad de prensa, sino la corrupción interna."

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LA SITUACION EN BOLIVIA

Ciertamente, hay que lamentar que la prensa boliviana no sea excepción a ese fenómeno de descomposición moral del periodismo. Un significativo indicador de ello lo dio una encuesta realizada cerca de fines del año pasado sobre la confiabilidad de las principales instituciones de la sociedad, incluyendo a los medios de comunicación, en opinión de los ciudadanos. A lo largo de casi toda la década del 90 encuestas semejantes habían encontrado a la Iglesia Católica en el primer lugar de confiabilidad y a la prensa en el segundo. Ya cerca del término de dicho decenio, ésta había comenzado a alejarse un poco de la Iglesia, si bien mantenía aún la segunda ubicación. Pero en el 2002 la prensa cayó al cuarto lugar en la escala con puntaje de 11% antecedida ya no sólo por la Iglesia (14%) sino por el gobierno y por las universidades, ambos con 13%. Y esto, según lo anota el periodista Hugo Moldiz Mercado (2002, pp. B-6 y B-7), "refleja una reducción de los niveles de credibilidad de uno de los factores importantres de la sociedad boliviana".

Ello es así, en efecto, y el fenómeno obedece sin duda a que el comportamiento contrario a la ética se ha acentuado, especialmente en los últimos tres o cuatro años, al punto de mermar la fe del pueblo en la prensa. Los analistas Erick Torrico y Humberto Vacaflor, periodistas, y René Mayorga, politólogo, señalan como una primera instancia mayor de aquel deterioro el tratamiento del caso del exministro de Gobierno Guiteras por los medios del Grupo Garafulic. Y apuntan ellos a otra instancia, a la pugna intermediática en relación a las elecciones nacionales de junio de 2002, caracterizadas por el manejo irresponsable de datos de las encuestas, como una de las principales causas de la agudización del descrédito de la prensa. "El periodista ya no cotiza en la bolsa de valores. Ha perdido credibilidad; también seriedad", afirma el periodista César Rojas (2003, p. B-11).

En el foro "Poder Mediático y Sociedad Democrática", patrocinado a fines de abril del presente año en La Paz por la Fundación Ebert, personeros de una decena de agrupaciones de la sociedad civil criticaron a los medios por referirse a los ciudadanos casi únicamente cuando éstos sufren situaciones de violencia que, además, son tratadas a menudo con sensacionalismo y morbosidad. Recomendaron, por tanto, a los periodistas acercarse más al pueblo raso, a sus problemas, aspiraciones y actividades, en vez de confinarse al contacto con los núcleos del poder político y económico del país.

En la edición de La Razón del 10 de mayo de este año, diez redactores de varios órganos de prensa, radio y televisión, entrevistados por el Día del Periodista, reconocieron haberse alejado del ciudadano común. Admitieron críticamente algunos casos de: sensacionalismo, afán mercantilista, cobertura coyuntural, superficial y espectacular, falta de rigor para la comprobación de hechos y poco interés por los derechos humanos, por la lucha con el subdesarrollo y por la conservación de los recursos naturales.

Y Jorge Canelas (2002, p. B-7), director del semanario Pulso y fundador de los diarios La Razón y La Prensa, al recibir el Premio Nacional de Periodismo dijo: "... Como lector, yo diría que ya casi no habrá diario digno de leerse en muy poco tiempo si las diferencias entre ellos han llegado a establecerse no por méritos sino por la mayor o menor suma de defectos. Las deficiencias éticas son las más notorias y no hay forma de corregirlas que no sea de la abstención ante lo que no se tiene la seguridad del correcto tratamiento periodístico, y de la autocrítica si se ha obrado equivocadamente, unidas a la sanción del lector que deja de comprar un diario venido a menos o que ha perdido la credibilidad."

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UNA INVESTIGACION ELOCUENTE

A mediados de 2001 el periodista Raúl Peñaranda (2002), fundador y director del semanario La Epoca, encabezó una investigación para establecer las principales características de los periodistas bolivianos en cuanto a los aspectos principales en su desempeño profesional. Franco Grandi coordinó la toma de datos para el "retrato" mediante un cuestionario anónimo de 74 preguntas para las que se obtuvo respuestas de 250 periodistas profesionales, hombres y mujeres, de prensa escrita, radiofónica y televisiva en La Paz, Cochabamba y Santa Cruz, cifra que representa prácticamente la mitad del total de ellos. Dos de los capítulos de la indagación correspondieron a la ética periodística.

Uno de ellos fue dedicado a la cuestión de censura y autocensura, fenómenos obviamente contrarios a la búsqueda de la verdad. El 64.4% de los encuestados admitió haber autocensurado alguna vez material periodístico; ello ocurrió básicamente para evitar posibles sanciones por los superiores. El 71.7% dijo haber sufrido censura identificando como responsables de ella principalmente a directores, a jefes de redacción o de prensa y a propietarios, y secundariamente a editores de área y a gerentes. Y tantos como el 72.7% de los periodistas explicaron que dicha censura tenía por objeto evitar conflictos con anunciantes o ceder a presiones políticas.

El otro capítulo fue el correspondiente a "sobornos, ética y valores". El 53.7% de los encuestados dijo haber recibido alguna vez una proposición de soborno para manipular información. Ellas habían provenido de políticos en 74%, de empresarios en 15% y de líderes sindicales en 4.7%. Al cambiarse la pregunta a si el encuestado conocía de manera directa a un colega que haya aceptado un soborno, la proporción de respuesta afirmativa subió a 59.5%.

Igualmente, 65% de los entrevistados dijo conocer a un periodista que había recibido algún regalo de alguna autoridad o empresario en un sentido en que la ética resultaba comprometida. Y el 45.4% de los encuestados dijo conocer a algún colega que estaba ganando indebidamente un sueldo paralelo al que ganaba en su medio de comunicación.

A la pregunta sobre si en el medio en que trabajaba el periodista se debatían asuntos de ética, 53.2% contestó que "nunca" o "rara vez" ocurría aquello. Y el 63.4% indicó que la familia es el lugar donde se forjan los valores éticos en el periodista; ninguno indicó que el propio medio también lo fuera.

Peñaranda (2002, p. 47) cierra el análisis de esta parte de los datos que obtuviera con el siguiente comentario sumatorio:

"Periodistas que no entienden a cabalidad de lo que escriben. Periodistas que admiten que se equivocan al elaborar notas. Periodistas que reconocen que son pasibles de ser sobornados. Periodistas que admiten que autocensuran sus materiales. Con ese cúmulo de características uno podría suponer que los reporteros y redactores tienen una actitud autocrítica en su desempeño diario. Por el contrario, pese a las fallas mencionadas aquí, los hombres y mujeres de prensa muestran una actitud acrítica. El 50.7% de los encuestados dice que sus colegas tienen ese rasgo. El 46.8% restante, por el contrario, cree que son ‘autocríticos’."

Y en otro acápíte de la misma investigación Claudio Rossell (2002, p. 75) anota que la mayoría de los encuestados, en este caso el 44%, considera que la información que dan los medios es "en líneas generales negativa, puesto que hay una tendencia mayor al sensacionalismo y a las denuncias sin respaldo." Y estima que ésto debe constituir "un campanazo de alerta para todos los periodistas pues ser conscientes de esta debilidad en el tratamiento de la información (es decir, la historia inmediata que queda registrada) obliga a todos a trabajar para cambiar esta forma de retratar (o inventar) la realidad."

Es, pues, muy evidente que aflige al periodismo boliviano una grave crisis moral. La más leve revisión de la documentación pertinente, a la que los propios periodistas son contribuyentes mayoritarios, muestra fácilmente las facetas salientes del debilitamiento de la ética profesional. Teñir de opinión la noticia. Distorsión de datos. Titulares de noticias discordantes de los textos de ellas. Divulgación de rumores y especulaciones. Descontextualización. Más dichos que hechos. Fuentes unilaterales. Irresponsabilidad, calumnia y difamación. Y, protuberantes, la frivolidad, el histrionismo, la morbosidad, el sensacionalismo y, a veces, hasta la obscenidad. Si al principio la mayoría de éstas y otras fallas a la ética eran características de unos pocos medios escandalosos y populacheros, ahora lo son también de algunos medios conocidos como "serios", así sea con menor intensidad, frecuencia y desenfreno. El politólogo Felipe Mansilla (2002, p. 12a) percibe tan deplorable situación con apreciaciones como éstas:

"... Una buena parte de la prensa se dedica a fragmentar la información hasta quitarle sentido y a maquillar los hechos hasta hacerlos espectaculares en la peor forma cinematográfica posible ... Las noticias, por la tiranía del tiempo televisivo, tienen la fugacidad de un presente perpetuo y no ocasionan ninguna toma de consciencia en los receptores ... La apariencia lo es todo, el contenido de programas y visiones se ha vuelto prescindible ... la cultura se vuelve espectáculo de entretenimiento público, el discurso político-ideológico se transforma en fórmula vendible de relaciones públicas y los ciudadanos se convierten en espectadores de trivialidades ..."

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EXCESOS DE LA COMPETENCIA MERCANTIL

Fenómenos como esos surgieron en el escenario de la comunicación masiva boliviana a partir de mediados de la década del 80, cuando –violando la legislación que hiciera de la televisión un monopolio estatal de servicio público– comenzaron a instalarse canales privados y comerciales de televisión. Y crecientemente desde entonces los medios audiovisuales han sido los que con mayor desenfado, frecuencia e impunidad echan por la borda no pocos de los principios y normas de la ética periodística.

La proliferación de medios ha sido tal que un país con apenas ocho millones de habitantes como es el nuestro cuenta hoy con más de 600 radioemisoras y con alrededor de 120 canales de televisión, algunos de los cuales operan en localidades con escasa población y de magra economía. Empeñados en absorber el máximo posible de la flaca torta publicitaria del país y produciendo programas nacionales sólo en ínfima proporción y de harto modesta calidad, se han enseñoreado en el campo noticioso haciendo gala en no pocos casos de ligereza e irresponsabilidad tanto como de arrogancia y falta de escrúpulos.

Obstinados en hacer "show" de todo para ganar la atención preferencial del público a fin de asegurarse anuncios, algunos canales han incurrido recientemente en la más indigna cobertura espectacular de monstruosos hechos criminales como son los linchamientos de presuntos ladrones y la quemadura de uno de ellos, inerme ante la indiferencia o la complicidad de la gente circunstante y la pasividad de la policía.

Acaso menos dramático pero no menos reprochable es el tratamiento que algunos canales televisivos dan a las prostitutas cuando se pliegan, en pos de escándalo, a "batidas" por las autoridades. En un seminario que acaba de realizarse en La Paz sobre la prostitución, una meretriz informó de ello así: "Mientras los gendarmes de la Alcaldía exigen licencias a los dueños de los locales, los policías patean las puertas de los cuartos donde nosotras estamos con los clientes y los medios nos filman y fotografían sin previo consentimiento, como si fueran animales." (La Epoca, 2003, p. A-7). La organizadora del seminario, María Galindo, en declaración al semanario La Epoca, criticó duramente, por otra parte, a dos diarios "porque fomentan mediante sus avisos clasificados a la contratación de mujeres con engaños para luego prostituirlas ..." "Estamos seguras –afirmaron otras participantes del encuentro– que la investigación periodística profunda interesa al público más que la denigración." (La Epoca, 2003, p. A-6).

Acosada por el impacto de la ultramercantilizada televisión, la prensa escrita se ha subido sin vacilar no sólo al carro de la trivialidad y del sensacionalismo sino también al de la mercantilización exacerbada de la información y al del entretenimiento a toda costa. En tratamiento de la noticia, en manejo del lenguaje, en estilo de ilustración y en diagramado, diarios y revistas se han "tabloidizado" –como dijera el analista español José Luis Dader (2002, p. 179)– para competir con el impacto de la televisión que vino a amenazar acaso su propia subsistencia. Más páginas, mucho colorido, nuevas historietas, trucos gráficos, revistas y suplementos especializados, concursos, acertijos, crucigramas, semidesnudos, horóscopos y hasta gangas y regalillos acuden a menudo en su auxilio. Todo ello pudiera no ser reprobable y hasta resultar justificable ... a condición de no prestarse también para imitar el menosprecio de la moral que desborda las pantallas.

"La información ya no es más el alimento de las mentes, sino la sal de las emociones", advierte el comunicador César Rojas (2003, p. B-11) y añade: "Así como los políticos dejaron de estar al servicio del ciudadano, los periodistas también trocaron verdad y calidad por el raiting."

La fuerte competencia entre los medios por público y publicidad no es el único factor contribuyente al deterioro de la ética de los periodistas en Bolivia. También lo son el bajo nivel de remuneraciones que ellos perciben en contraste con horarios excesivos, la deficiente formación para el ejercicio profesional, el desconocimiento y escaso interés por consideraciones éticas como elementos rectores de su trabajo. Y, por supuesto, las consabidas presiones políticas y empresariales.

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EL DELIRIO DEL PODER

Pero hay, además, un factor causal no menos determinante. Es la adquisición por la prensa de un inusitado nivel de poderío en la conducción de la existencia social. Esto ha ocurrido a lo largo de los tres últimos lustros debido principalmente a dos fenómenos. Por una parte, grandes avances telemáticos en las técnicas de comunicación que han contribuido decisivamente a aumentar en mucho el alcance y la calidad de la información, así como a acentuar la concentración de la propiedad de los medios. Y por otra parte, con mayor peso aún que el de la innovación tecnológica, la profunda pérdida de credibilidad, de autoridad y de respeto que han experimentado los partidos políticos por su deficiente desempeño en la conducción de los negocios públicos y por su generalmente impune envolvimiento en la corrupción en múltiples maneras.

Al desacreditarse los políticos por ese comportamiento y al crecer la influencia de los medios de comunicación gracias a la innovación tecnológica, se produjo un vacío de poder político. Queriéndolo o no, la prensa vino a llenar ese vacío y así la vieja visión británica que considera al periodismo el "Cuarto Poder" del Estado ha llegado a alejarse de la metáfora rumbo a la realidad. En efecto, hoy la política ya no se juega mayormente en calles y plazas sino en pantallas televisivas, en planas de diarios y revistas y en emisiones de radio.

"Pero esto no significa –advierte Rivadeneira (2003, p. 136)– que la prensa tenga un plan destinado a derribar al sistema político y pretenda ocupar su lugar." Sin embargo, bajo una óptica algo distinta pero no menos crítica, el sociólogo Franco Gamboa Rocabado (2001, p. 188) halla que en Bolivia el periodismo y la comunicación "están convencidos de que han hecho visible al poder e iluminan la ruta por donde camina nuestra democracia." Y afirma que no es raro escuchar a los reporteros decir que los futuros líderes políticos serán reclutados de los medios de comunicación.

Fue de ahí que los periodistas derivaron el poder que detentan. En 1997 Alberto Zuazo Nathes (1997, p. 16) hizo a sus colegas esta exhortación: "Buena parte de la suerte de las sociedades contemporáneas está ligada a los medios de comunicación. El poder que han adquirido es inmenso ... y lo más notable es que no tiene barreras ni frenos. Estos tienen que ponérselos sólo los periodistas a través de la ética, muralla que tiene que ser inexpugnable para los excesos y los despropósitos." ¿Habrá prestado alguien oídos a sensatas recomendaciones como esas? Todo indica que no, comenzando porque para entonces no sólo que no se había dado un uso ponderado y ético del poder cobrado sino que ya se había estado haciendo uso indebido de él, cuando no abuso mismo. En efecto, la percepción de esto había llevado a José Gramunt de Moragas (1997, pp. 35-36), al recibir en 1993 el Premio Nacional de Periodismo, a advertir que estaba naciendo una nueva dictadura en Bolivia, la de los medios de comunicación. Hizo entonces algunas severas reflexiones como estas:

"Los hombres de la comunicación nos hemos constituido en una suerte de divinidades griegas que, desde el Olimpo de las maravillas tecnológicas, rigen a los hombres de la moderna Atenas global ... Los viejos imperios se quedan chicos al lado de los otros nuevos de la comunicación ... Así las cosas no hay poder que no nos tema, no hay juez que nos juzgue, no hay moral que nos cohiba, no hay sabio que nos supere, no hay anciano que nos oriente, no hay prudencia que nos modere, no hay institución que nos encuadre. La práctica de la comunicación tiende a extenderse sin control al conjunto de la sociedad. Y todo esto, si no es reorientado, puede conducir a graves males para la sociedad de nuestros tiempos.

"¿Qué imagen de libertad nos dejan cuando todos obedecen al ‘big brother’? ¿Dónde queda el pluralismo cuando el poder se concentra en los más fuertes? ¿Qué rincón de privacidad nos queda cuando los medios se introducen en las alcobas? ¿Qué instituciones aguantan frente a la aplanadora del superestado comunicacional?

"Cuando el lucro y el poder, y no el sentido de servicio, es el que rige al periodismo, éste se vuelve un enemigo público de la sociedad ..."

Una de las expresiones más notorias del abuso del poder de la prensa en la actualidad en Bolivia es la actuación de algunos periodistas como una suerte de magistrados instantáneos e inapelables, capaces de condenar a cualquiera ante la opinión pública sin siquiera haberle escuchado. Esto se debe, como lo observa el periodista José Luis Exeni (1997), a que "hay una clara sobrevaloración del papel del periodismo expresada con extrema arrogancia y en no pocos casos, en una práctica periodística en la que quienes tienen el deber de informar ... se metamorfosean en una curiosa mezcla de jueces supremos con sentencias absolutas, sabuesos policiales con facultades sin límite, francotiradores infalibles con facultades sobrehumanas, buenos samaritanos con sensibilidad eterna, omnisapientes dueños de todas las verdades y soberanas vírgenes intocables ... Es decir, la labor de servicio –el deber ser– de la mediación informativa se convierte en la magnificación del ser -del periodista-, dando lugar a una deformación, por ello, funcional al poder –político– y al tener –económico–".

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LA SALIDA: AUTORREGULACION

Existe, en fin, considerable evidencia de que la prensa boliviana está padeciendo una honda y grave crisis moral que la está desprestigiando crecientemente y que es dañina para la sociedad. Pero, afortunadamente, hay en el horizonte señales claras de que se da entre los periodistas la voluntad para superarlas. Y se percibe también entre ellos el convencimiento de que la herramienta clave para lograr esa superación es la autorregulación sincera y eficaz. Claramente indicativas de aquella voluntad y de esta convicción fueron algunas expresiones del Presidente de la Asociación de Periodistas de La Paz, Víctor Toro, Premio Nacional de Periodismo, en la reciente celebración del Día del Periodista. Al ponderar la autorregulación, Toro (2003, pp. 3-4) dijo: "Todos deseamos que vuelva el total respeto de la ciudadanía a los medios de comunicación, para que no sea el miedo o el temor que nos abran las puertas de la información. Tenemos que servir a la verdad dejando a un lado las prácticas de convertirnos en intermediarios de la noticia, jueces y verdugos, todo al mismo tiempo."

Los Códigos de Etica

La autorregulación –el control voluntario por mano propia– se viene practicando desde hace algunos años en el terreno de las agrupaciones profesionales y gremiales de periodistas que han establecido sistemas normativos para guiar el comportamiento moral de sus miembros. Los más conocidos de ellos son los Códigos de Etica de la Federación de Trabajadores de la Prensa de Bolivia (1991), de la Asociación de Periodistas de La Paz (1993) y de la Asociación Nacional de Periodistas de Bolivia (1999). Todos ellos coinciden en plantear conductas que hagan del periodismo un oficio digno, justo y respetable. Todos ellos condenan la inmoralidad y abonan la decencia. Y, por lo general, conllevan sanciones para los infractores a esas normas que van desde la amonestación hasta la expulsión pasando por la suspensión temporal. Tribunales de Honor están a cargo de la vigilancia del cumplimiento de esa normatividad.

Algunos analistas dudan de que la aplicación de los indicados códigos sea muy frecuente y siempre eficaz. Pero aún si lo fuera, ello permanecería confinado a aquellos periodistas que son socios registrados en las agrupaciones profesionales mencionadas que no parecieran ser tan numerosos como los que no son socios. Sobre los primeros, algunos analistas han señalado que la adopción de principios morales en el ejercicio del periodismo no es fácil porque no existen los mecanismos adecuados para que la práctica de la ética llegue a constituirse en una exigencia imperativa en vez de ser solo una opción personal voluntaria. Por esa razón, lo anota el comunicólogo e investigador Erick Torrico, suelen presentarse en la actividad de los comunicadores diversos problemas como ocultamiento de información, distorsión de las noticias, plagios, soborno, injuria y otros. Y hace notar que tales conductas "en muchos casos ni siquiera llegan a conocimiento de los tribunales de honor de las organizaciones del sector, o, cuando lo hacen, estas instancias carecen de la fuerza necesaria como para hacer que sus sanciones sean efectivamente cumplidas." (Torrico, 1991, p. 16). En cualquier caso, sin embargo, este ejercicio debe ser mantenido y perfeccionado para capitalizar lo que se ha logrado hacer hasta la fecha mediante tal recurso autorregulatorio.

La Defensoría del Lector


A mediados de mayo del presente año empezó a implantarse en Bolivia un segundo mecanismo de autorregulación: la defensoría del lector. Ella nació al mismo tiempo, 1967, en Suecia, patria del "ombudsman" o defensor del pueblo, y en Estados Unidos de América bajo un formato individual. Comenzó a ser puesta en práctica en Latinoamérica en Brasil y en Colombia a fines de los años del 80 y está dando ahora sus primeros pasos en nuestro país. La creación es del Grupo de Prensa Líder que asocia a ocho diarios: El Deber y El Norte en Santa Cruz; La Prensa en La Paz; El Alteño en El Alto; Los Tiempos en Cochabamba; Correo del Sur en Sucre; El Potosí en la ciudad del mismo nombre; y El Nuevo Sur en Tarija.

Los empresarios y los periodistas de esos diarios adoptaron voluntariamente esa iniciativa para mejorar su desempeño en lo ético sobre la base de escuchar más y mejor al pueblo en resguardo de su credibilidad. Ellos me honraron con su confianza para actuar como Defensor del Lector ante todos esos órganos de prensa, garantizándome para ello completa independencia y amplias facultades para estimular y facilitar las críticas de los lectores y para propiciar entre ellos –dueños, directivos y redactores de los ocho diarios– la reflexión y la autocrítica. Forjaron para institucionalizar la tarea tres instrumentos normativos: una declaración de principios del Grupo, un código de ética para sus periodistas y el estatuto de la defensoría. Además, para ayudar a los lectores a que hagan sus reclamaciones ante ellos, produjeron un manual de quejas que acaba de ser publicado.

El ensayo apenas está empezando y, tratándose de una innovación, se irá forjando y puliendo en función del aprendizaje a ganarse con la experiencia. Pero su sola iniciación marca un promisorio hito en la historia del periodismo boliviano.

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El Consejo Nacional de Etica

Un tercer formato de autorregulación de la prensa comienza a apuntar en el horizonte boliviano desde hace cerca de tres años. Es el Consejo Nacional de Etica, una entidad colectiva que ya tiene largos años de existencia en Europa –especialmente en Alemania y Holanda– y registra experiencias precursoras en Estados Unidos y en países de nuestra región como Chile y Colombia. Corresponde señalar por lo menos dos características diferenciales de este formato: una es que aspira a involucrar a todos los periodistas y no solamente a los que son socios de agrupaciones profesionales y gremiales y la otra es que abarcaría todos los medios de prensa escrita, radio, televisión e inclusive a los servicios de internet.

La proposición inicial para pensar en crear en Bolivia el indicado Consejo se registró en un seminario de periodistas realizado en Huatajata. En diciembre de 2001 la Universidad Católica Boliviana y la Fundación Konrad Adenauer patrocinaron un seminario para considerar la posibilidad de establecerlo en el país. Valiosos aportes a la reflexión sobre ello hicieron entonces Ronald Grebe, Lupe Cajías, Freddy Morales y Juan Cristóbal Soruco, como lo hiciera algo antes Carlos Serrate.

Más tarde, sobre la base de un planteamiento preliminar encomendado por la Asociación de Periodistas de La Paz a Raúl Peñaranda, el Tribunal de Honor de dicha agrupación formuló un anteproyecto para debate. Pero considerable tiempo transcurriría antes de que el asunto fuera retomado con miras a la realización del ideal trazado. En mayo del presente año, en el Día del Periodista, el presidente de la Asociación de Periodistas de La Paz, Víctor Toro, anunció que pocos días después el proyecto sería puesto a consideración de las demás agrupaciones del gremio, así como de las asociaciones empresariales de comunicación y de las entidades académicas de la especialidad. Pareciera que no pocos pudieran estar de acuerdo, pero algunos tienen dudas o reticencias que deberán ventilarse. Lo que importa es que la plausible iniciativa no vaya a quedar engavetada, sobre todo si se tiene entendido que ella ni afectaría a la vigencia de la Ley de Imprenta ni perjudicaría a los periodistas para favorecer a los empresarios.

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Una voz de alerta

Entre tanto, parece apropiado cerrar la presente exposición con estas palabras admonitorias de la expresidenta de la Asociación de Periodistas de La Paz, Lupe Cajías (1997, p. 72):

"Creemos sinceramente que es un momento de encrucijada. Si los periodistas no somos capaces de autocontrol, llegará la censura y aplaudida por la opinión pública."

10.11 TÉRMINOS PERIODÍSTICOS

ACONTECIMIENTO: Hecho o suceso con importancia.
ACTUALIDAD: Cosa o suceso que atrae y ocupa la atención de la mayoría de la gente en un momento dado.
AGENCIA: Empresa que vende información.
AGENDA PERIODISTICA: Conjunto de temas seleccionados para formar parte de un índice general.
AGENDA SETTING: Proceso de selección de la noticia del enfoque que le dan los medios a las mismas y de su posible transparencia a lo público.
AMPLIACIÓN: Es la información más amplia y detallada que sigue a un avance.
AVANCE: Redacción corta de hechos. las agencias utilizan la palabra avance para resaltar la importancia de la información, que posteriormente será ampliada
CITAS DIRECTAS: Reproducir exactamente las palabras del sujeto de la información, siempre va entrecomillas.
CITAS INDIRECTA: El periodista explica aquello que ha declarado el sujeto de la acción.
COLUMNA PERIODÍSTICA: Cada una de las partes en que se divide verticalmente una página de una publicación impresa. Según sea el diseño de los periódicos, podemos observar que las páginas están formadas por tres, cuatro o cinco columnas en las que se incorporan los textos periodísticos.
COMUNICADO: Información que envía una fuente informante, generalmente a través del fax o del correo electrónico.
CONFERENCIA DE PRENSA: Reunión convocada por una fuente para dar a conocer una información a los medios y en la cual éstos pueden hacer preguntas.
CONSEJO EDITORIAL: Organismo formado por un conjunto de personas que tienen la responsabilidad de la línea editorial de la publicación.
CORRESPONSALÍA: Se llamaba así a las agencias en sus comienzos.
CUERPO (Referido a las letras): Tamaño de las letras y otros caracteres que pueden aparecer en un texto.
CUERPO DE LA NOTICIA: Segunda parte de la noticia donde se amplían los datos de la entrada. Los datos se redactan en interés decreciente.
DIFUSIÓN: Es la capacidad que los medios de comunicación tienen para acercar los contenidos a los consumidores sociales. En el caso de la prensa, a los lectores.
EDICIÓN: En el caso de la prensa, es el producto o el conjunto de ejemplares impresos a partir de los mismos moldes o planchas. Algunas publicaciones ofrecen distintas ediciones. También se entiende por edición a la acción de elaborar y organizar el contenido de una página, sección o publicación completa.
EDITOR: Periodista encargado de comprobar si la información es correcta en cuanto a contenido, fuentes y redacción.
EDITORIAL: Opinión del medio sobre uno o varios temas de interés. Artículo que expresa la opinión del periódico. Se compone en línea más larga que la columna natural y según sea el valor del cuerpo de composición del diario recibe un interlineado ligeramente mayor.
ENTRADILLA O ENTRADA: Primera parte de la noticia, donde están recogidas las cinco dobles W anglosajonas ; Who (quién) What (qué) Whem ( cuándo), Where (dónde) Why (Por qué)
ENTREVISTA: Es un genero periodístico informativo que se basa en las declaraciones de una fuente (persona entrevistada), cuya forma adopta al ser publica.
EQUILIBRIO DE LA NOTICIA: Multiplicidad de fuentes, es importante conocer de ambas partes para darle el equilibrio de la noticia que el público saque sus propias conclusiones.
FLASH: La información más breve y urgente que transmite una agencia.
FOTOGRAFÍA: Cuando una imagen real es positivada en papel a partir de un negativo o transparencia que se obtiene con una cámara fotográfica.
FUENTE: Persona que, a título individual o en nombre de la institución o en función del cargo que representa, informa a los medios.
GÉNEROS PERIODÍSTICOS: Cada una de las distintas categorías en que se puede articular el contenido periodístico.
HIPERTEXTO: Vínculo en una o varias palabras de un texto o una imagen que remite a otra página web donde se puede encontrar información complementaria. Las palabras en las que se ha creado el vínculo aparecen subrayadas, normalmente en color azul.
LEAD: Término anglosajón utilizado en el periodismo para nombrar la entradilla de la noticia. No está recogido por la Real Academia Española (RAE) por eso se escribe con comillas
NOTICIA: Narración de hechos. Consta de dos partes entradilla o “lead” y cuerpo de la noticia. Pertenece al género de información
OFF DE RECORD: Es cuando fuente proporcion información en la cual no puede rebelar el nombre de la fuente.
OBJETIVAD: Cuando la información parte de un conocimiento exacto y cierto, de una reflexión consciente y de una rectitud intachable de intenciones.
PERIODICIDAD: Que guarda un periodo determinado, que se repite con frecuencia a intervalos regulares.
PIRÁMIDE INVERTIDA: Expresión utilizada en periodismo para narrar los hechos en interés decreciente común en determinados géneros periodísticos.
PERIODISMO: Es una actividad que consiste en recolectar, sintetizar, jerarquizar y publicar información relativa a la actualidad.
PAUTA PERIODISTICA: Es el proceso a través del cual un medio decide ofrecer una determinada información al opinión pública y eliminar otras.
PAUTA: Seguir un proceso a que a partir de eso me permite algo más.
PRIMICIA: una ventaja sobre sus competidores mediante la publicación de una noticia en primer lugar. Often, a news item itself is a called a scoop when no one else has that news item. Con frecuencia, una noticia en sí es un llamado cuchara cuando nadie más tiene esa noticia.
REPORTAJE: Narración de hechos sin atenerse a una estructura rígida como la noticia.
RUEDA DE PRENSA: Ver conferencia de prensa.
SUELTOS: Breves artículos de opinión, no firmados, en los que el periódico opina sobre temas que carecen de la trascendencia suficiente para dedicarles un editorial principal. En ocasiones se utilizan para abordar en un tono más ligero temas importantes.
SESGO PERIODISTICO: inclinarse a un lado o tendencia a.
TECNOLOGÍA: Conjunto de las diferentes técnicas de producción que se pueden aplicar en una actividad de producción determinada.
TITULAR: Síntesis de la información
VERAZ: Que dice siempre la verdad. Aplicado a la noticia significa que recoge la realidad tal y como ésta se ha producido.

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Fuente de algunos datos: Estos datos  han sido recopilados desde páginas de Internet - En el caso de que me haya olvidado de alguna fuente, te pido que me avises para poder ponerla lo más breve posible.


Wikipedia - Recursos - CNICE -http://rlemus0875.wordpress.com/2009/05/21/glosario-de-terminos-periodisticos/ - http://www.academiaperiodismo.org.ar/etica.html
http://www.saladeprensa.org/art534.htm

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