Toledo

Ciudad de España, capital de la provincia de Toledo, que hoy día conforma una histórica ciudad emplazada sobre un magnífico promontorio granítico que el río Tajo, con un cauce profundamente encajado, aísla por los lados E, S y O; por el N se une con la meseta castellana a través de la comarca de La Sagra, a 529 m de altitud. También es capital de la Comunidad Autónoma de Castilla La Mancha, sede del Gobierno y de las Cortes autonómicas, así como del Arzobispado primado de España. Cuenta con 68.382 habitantes (2001) sobre una extensión de 231,44 km². Dista de la capital nacional 70 km.C. la Mancha - Toledo - Catedra

 

HISTORIA DE TOLEDO

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PREHISTORIA

Toledo ha sido, y sigue siendo, una mina de oro para historiadores y arqueólogos.

Cuando éstos descubrieron, en el llamado Cerro del Bu, restos arqueológicos de asentamientos prehistóricos no debieron asombrarse demasiado. Con mucha seguridad allí habitaron los primeros toledanos. Y no era mal sitio. El emplazamiento elegido por aquellos hombres de la Edad de Bronce era una buena fortaleza natural, lugar elevado e inexpugnable por la zona que abraza el Tajo.

Además la necesidad de agua estaba cubierta precisamente por esa cercanía con la corriente del río. De esa forma los primeros toledanos podían estar tranquilos al gozar de seguridad ante posibles ataques y tener resuelto el abastecimiento del líquido elemento. Los restos que todavía hoy pueden verse, aunque las excavaciones se encuentran abandonadas, demuestran la existencia de construcciones fortificadas y la presencia de una comunidad de humanos por los diversos utensilios de la ya mencionada Edad de Bronce toledana.

Lo cierto es que, aunque descendientes lejanos pero directos de los toledanos del año 2000, este grupo humano primitivo vivía en construcciones cubiertas de una techumbre fabricada con materiales vegetales y protegida por una capa de barro. Y
parece ser que la riqueza que hoy atesora la ciudad le viene de antiguo pues de bronce, plata y oro son los objetos encontrados en ese yacimiento. En su mayoría se trata de adornos de personajes que, a decir de los que saben de esto, denotan una incipiente jerarquización social. Las ya entonces fértiles huertas regadas por las aguas del Tajo eran la base de una agricultura que se convertía en el alma de la economía de este pueblo. Aunque ya en aquellos remotos tiempos empieza a desarrollarse la caza, la pesca, que ha llegado a nuestros días como una de las grandes aficiones de los toledanos y otras actividades que indican un mayor desarrollo como el trueque o

"toma aquí este potro y dame acá ese cerdo".

Pero aquel poblado primitivo, bien por cambiar de aires, bien por crecer en número, decide ampliar sus dominios y cruzando el charco, o sea, el Tajo, ocupa el
cercano promontorio del alcázar, que desde entonces empieza a configurar la historia de la ciudad tras pasar de acrópolis, a alcazaba o alficén y convertirse en zona palaciega y militar, incluso hasta nuestros días.

Llegan a la península Ibérica los bárbaros y el prehistórico núcleo humano se convierte en un poblado carpetano. Esto sucedía entre los siglos III-IV a.C. y el Toledo de la época se levantaba a modo de atalaya natural en la que hoy se constituye el casco amurallado. Afortunadamente el historiador Tito Livio nos describe un poco más tarde este poblado como una "ciudad pequeña, pero fuerte por su situación".

ROMANA

ocos datos se pueden aportar de esta etapa histórica de la ciudad ya que no se hanencontrado datos arqueológicos suficientes que puedan recrear la vida en esta provincia romana. Sólo los escasos restos arqueológicos nos pueden ayudar a atisbar
la forma de vida en "Toletum".

a ciudad debió tener cierta importancia ya que se desarrolló un complejo sistema de abastecimiento de aguas, así como de evacuación de aguas residuales (cloacas);estos restos se conservan sobre todo en el cerro o recinto amurallado. Así encontramos depósitos intermedios o "castéllum aquae" en los sótanos de la mezquita de las Tornerías y en la calle de San Ginés donde la leyenda ha ubicado la famosa Cueva de Hércules. En la Plaza de Amador de los Ríos encontramos bóvedas y estructuras que parecen pertenecer a unas termas. Del sistema de abastecimiento de agua destacan también los restos de un acueducto en las cercanías del puente de Alcántara.

En la Vega del Tajo se situaba la zona lúdica y de recreo, que no sólo cubría las necesidades de la ciudad sino también la de los poblados cercanos, como atestiguan
los restos del circo (siglo I d.C.) y de un anfiteatro en la zona de Covachuelas, por lo que se debió desarrollar una expansión urbana en esta zona en la que encontramos también restos de villas suburbanas decoradas con mosaicos polícromos de los que se conservan dos. Así mismo se han conservado tres tumbas que atestiguan la existencia de una necrópolis en la zona de la avenida de la Reconquista.

Tras la crisis y la decadencia del Imperio Romano, los pueblos bárbaros penetran en la península; primero los alanos y luego los godos conquistan la ciudad y una parte de estos últimos son los que se asientan estableciéndose como una monarquía. Son los visigodos, que con Atanagildo en el año 418 establecen la capital de su reino en Toledo convirtiéndola en una ciudad referencial para los godos.

VISIGODA

Un acontecimiento importante se produce en la capital del reino visigodo a partir del siglo V, son los Concilios. Se realizan 18 y en ellos se toman importantes decisiones de toda índole. Aunque en un principio son reuniones con un carácter religioso, pronto se convierten en auténticas asambleas políticas en las que la Iglesia está ligada a una minoría nobiliaria y latifundista y al propio Estado visigodo que ayuda a estructurar y mantener. Especialmente importante es el III Concilio de Toledo en el que se logra la unidad religiosa cuando Recaredo se convierte al cristianismo ortodoxo y con él todos los visigodos arrianos, condenando a partir de entonces dicha herejía. Este hecho hace que se estrechen los lazos entre visigodos y católicos y, sin embargo, que las relaciones sean más tensas con los judíos.

Esto se plasma en el XVII Concilio cuando el rey visigodo Egica sólo da a los judíos la alternativa de la conversión si no querían perder sus bienes y ser sometidos a esclavitud. Es importante también el VII Concilio en el que se logra la unidad jurídica que queda reflejada en el Libro de los Juicios.

La monarquía visigoda es destronada en la batalla de Guadalete cuando el último rey visigodo, Don Rodrigo, es derrotado por las huestes de Muza. La invasión musulmana es inminente y se produce en el año 711.

TRES CULTURAS

Este período se inicia con la conquista musulmana de la ciudad en el año 711. Desde entonces la población se mostrará siempre rebelde al poder del califato de Córdoba. Tras la caída del último rey visigodo, Don Rodrigo, y con él la monarquíavisigoda, los musulmanes entran en la ciudad bajo el mando de Tarik. Pronto los musulmanes se dan cuenta de que la población toledana no acepta el poder de Córdoba, mostrándose rebelde en diferentes ocasiones, como al parecer ocurrió en el año 808 cuando la nobleza toledana se rebeló contra el despótico gobernador de la ciudad y según cuenta la leyenda, durante una fiesta en honor del hijo del califa, los invitados fueron degollados, por orden del gobernador, y arrojadas sus cabezas a un foso preparado expresamente para esta función. Esta es la leyenda de la "Noche Toledana" o la "Jornada del Foso" que como vemos tiene fundamentos históricos.

Tras la caída del califato Toledo se convierte en Reino Taifa bajo el poder del rey Al Mamún, reinado durante el que avanzarán de manera importante las Artes y las Ciencias.

Más tarde llegará la conquista cristiana de manos de Alfonso VI, manteniéndose la pacífica convivencia entre las tres culturas que coexistían en la ciudad. A partir de
aquí la ciudad sufrirá los ataques de almohades y almorávides como cuenta la leyenda de la "Peña del Rey Moro" que hoy es recordada por un conjunto de rocas en forma de cabeza humana cubierta por un turbante que según la leyenda correspondería a un caudillo almorávide que quiso recuperar la ciudad y murió en el intento sin poder conseguirlo excavando allí su tumba y esculpiendo su imagen como recuerdo a su perseverancia.

Por tanto en el siglo XII Toledo se incorpora al reino de Castilla y León convirtiéndose en capital eventual aunque no por ello perderá protagonismo ya que un siglo después su importancia se verá incrementada con el inicio de las obras de la Catedral, siendo rey Fernando III el Santo.

Uno de los periodos de mayor esplendor de la ciudad es el que se inicia con el reinado de Alfonso X el Sabio. Toledo se convierte en capital de la cultura europea; la Escuela de Traductores llega a su máximo esplendor en este momento cuando se trasladan a Toledo los restos de la biblioteca de Al Hakam II, cuyos fondos, que los árabes habían traducido del griego, se traducen aquí al latín y después al romance proporcionando así un enorme caudal de conocimientos. Se traducen también importantes documentos sobre medicina, filosofía, cosmografía y ciencias esotéricas que ahora se dan a conocer en Occidente. Esta frenética actividad intelectual hace que Toledo sea centro de atracción de artistas, científicos y eruditos de toda Europa. No solo se traducen obras antiguas sino que también se generan otras que tendrán una importante trascendencia. Es el caso de "Las Partidas" o las "Tabulae Toletanae", tablas astronómicas calculadas sobre el meridiano de Toledo que incluso llegó a utilizar después Copérnico. También impulsó y promovió la traducción de numerosas obras griegas como el Tetrabiblos, islámicas como el Libro de los Juicios de las Estrellas o la Escala de Mahoma e incluso procedentes de la cultura hindú que fueron trasmitidas a través de autores musulmanes y hebreos.

Durante este periodo Toledo se convierte también en punto de referencia en el plano político, siendo la balanza que decidía posteriormente durante guerras fraticidas que se sucedieron durante los siglos XII, XIII y XIV en buena parte de la Península. Toledo será un importante centro político que, hasta el Renacimiento, tuvo mucho que decir sobre los candidatos al trono. La ciudad era además un centro estratégico donde se tomaban todas las decisiones militares para la conquista del sur de la Península.

EL GRECO

A mediados del siglo XVI (1556) el emperador, Carlos I, abdica en su hijo Felipe II, que a pesar de iniciar obras en el Alcázar para acondicionarlo como residencia real,
decide trasladar la capital a Madrid, ciudad que consideraba más apropiada por su carácter abierto y sus posibilidades de expansión. A partir de este momento Toledo
intenta recuperar la capitalidad acometiendo una serie de reformas que pudieran dar la imagen de una ciudad moderna. La nobleza inicia una intensa actividad cultural mediante el mecenazgo de obras para embellecer la ciudad a lo que contribuye la construcción de modernos y suntuosos palacios siguiendo los modelos y las pautas renacentistas.

En este ambiente El Greco llega a Toledo en 1577, tras viajar por Italia donde adquiere su formación como artista. Su estancia en Venecia en los talleres de grandes maestros como Tiziano, Veronés, Tintoretto, entre otros, dejan una importante huella en él; asimila las lecciones de los venecianos que luego influirán considerablemente en su estilo, mostrándose en la pincelada suelta, la intensidad de la luz, los colores intensos y básicos aunque en una amplia gama, el predominio de éstos sobre la línea del dibujo, etc.. En Roma se ve muy influido por Miguel Ángel y sobre todo por los pintores manieristas de los que aprende el excesivo alargamiento de las figuras que luego será tan característico de su estilo.

Al poco tiempo de establecerse en Toledo tiene un hijo, fruto de su relación con Jerónima de las Cuevas, que trabajará con él en su taller y será uno de los arquitectos más importantes de la ciudad. En 1579 termina sus dos primeros encargos en Toledo: el retablo para Santo Domingo el Antiguo y El Expolio para la sacristía catedralicia. Poco después viaja a Madrid con la intención de participar en la decoración del monasterio de El Escorial; en 1580 Felipe II le encarga un lienzo con el tema del Martirio de San Mauricio, pero el cuadro no gusta al monarca ya que no presentaba el tema principal en primer plano como exigían los ideales contrarreformistas. De vuelta a Toledo se enfrenta a diversos pleitos a causa de la tasación y del resultado final de El Expolio perdiendo desde entonces el favor de los altos cargos catedraliceos.

Pero el pintor cretense ve posibilidades económicas y profesionales en Toledo que era todavía una ciudad muy poblada, a pesar de la emigración a la capital, y rica gracias a sus intensas actividades industriales sobre todo en el área textil.

Su clientela más importante se encuentra entre los eclesiásticos que poseían un buen nivel económico y que ven en El Greco el artista perfecto para difundir los ideales de la Contrarreforma en una ciudad como Toledo donde se respiraba un clima de espiritualidad tal que optaba a convertirse en capital religiosa y en ejemplo para otras ciudades, sobre todo bajo el mandato del arzobispo Gaspar de Quiroga.

El Greco se va introduciendo poco a poco en los círculos intelectuales de la ciudad que estaban formados por clérigos, cargos municipales, miembros de importantes familias nobles o dedicadas al comercio, que le permiten relacionarse con todos estos sectores que le proporcionarán numerosos encargos. Esto le permite abrir un taller donde el cliente encargaba el modelo del muestrario que era de su gusto y que después se reproducía.

En 1586 pinta uno de los cuadros más célebres e importantes de su carrera para la iglesia de Santo Tomé: el Entierro del Conde de Orgaz.

A partir del año 1600 sus cuadros representan su etapa típicamente toledana que se caracteriza por los cielos fríos, múltiples focos de luz, ambientes irreales, figuras excesivamente alargadas, muy espirituales como la Asunción del Museo de Santa Cruz y de formas muy desmaterializadas como sus obras finales que se conservan hoy en el Hospital de Tavera. De su etapa final, poco antes de su muerte, es la representación de la ciudad en la que vivió y que fue testigo de su genial talento: Vista y plano de Toledo que hoy se conserva en la Casa-Museo del pintor.

Costumbrismo

Toledo a partir del siglo XVII pasa de ser una ciudad palaciega a ser una ciudad conventual. Proliferan las órdenes y congregaciones religiosas que en la mayoría de los casos estaban financiadas por la monarquía y la nobleza. Su fundación puede estar relacionada con el ingreso de las hijas e hijos no primogénitos en estas congregaciones donde se aseguraban un futuro y una buena educación; su finalidad podía ser también la de panteón o la especial devoción de un rey o reina a esa orden.

En el siglo XVII muchos palacios se convierten en conventos, desapareciendo en cierto modo el carácter palaciego de la ciudad. Se pasa de un medievalismo a un intento de clasicismo que no se consuma por las condiciones geográficas de la ciudad.

Las órdenes y congregaciones cuentan con el apoyo real que aportan una serie de privilegios como donaciones de rentas y tierras, monopolios, etc.. Además eran lugares seguros para la educación de los hijos del rey. Hay órdenes que reciben un beneficio mayor por la especial devoción de sus mecenas; es el caso de San Juan de los Reyes que recibe una especial atención de los Reyes Católicos y en especial de la reina Isabel.

Los conventos llegan a ocupar enormes manzanas y en ocasiones prolongan su espacio por medio de cobertizos a otras casas próximas. Fueron remodelados en sumayoría en los siglos XVI y XVII en estilo renacentista y barroco ya que las donaciones se incrementan como consecuencia del aumento de rentas que permitió el descubrimiento de América. A finales del siglo XVII se inicia un proceso de decadencia para estas instituciones. Otras causas que provocan esta decadencia son la guerra de la Independencia durante la que se destruyen muchos conventos, así como las desamortizaciones del siglo XIX. Hoy en Toledo los conventos siguen configurando una parte importante de la ciudad. Su número ha ido disminuyendo a medida que la vocación descendía también. Para paliar esta situación y evitar que los conventos se vengan abajo se han emprendido algunas campañas de restauración y en el plano espiritual, se han incorporado novicias de países como la India.

En el plano político Toledo recobra, con la revolución de 1868, las esperanzas de ser una ciudad moderna y de salir de su acentuado estado de provincialismo. Para ello se acometen obras públicas para realizar la infraestructura básica que debía tener una ciudad que pretendía recobrar su antiguo esplendor: luz eléctrica, red de teléfonos, agua corriente, ferrocarril, etc...

En este periodo se intenta solucionar uno de los problemas que siempre ha sido una asignatura pendiente para la ciudad y que sólo los romanos supieron solucionar con eficacia: el abastecimiento de agua. Los romanos consiguieron subir las aguas del Tajo mediante un sistema hidráulico que incluía un acueducto del que todavía hoy podemos ver restos. Los intentos posteriores de abastecer de agua a la ciudad fueron en vano, tan solo el artificio de Juanelo logró en parte este objetivo ya que no duró mucho tiempo. En este periodo apenas existía el agua corriente por lo que se proyecta la construcción de una planta elevadora de aguas desde el Tajo que pudiera resolver este problema.

Este afán modernizador se materializa también en el aspecto urbanístico de la ciudad, construyendo edificios neogoticistas o neomudéjares y se desarrollan proyectos que intentan hacer una reorganización urbanística alineando en la medida de lo posible las zonas más céntricas de la ciudad; para ello se realizan también numerosos miradores tratando así de sacar partido a su patrimonio arquitectónico y al emplazamiento de la ciudad que permite admirarlo en todo su esplendor. Fuente:Internet

 

MONUMENTOS

Catedral, Iglesia de San Andrés, Convento de la Concepción Franciscana, Iglesia del Cristo de la Luz, Cristo de la Vega, Covento de Santo Domingo el Antiguo, Convento de Santa Fe, Capilla de Nuestra Señora de Belén, Convento de Santa Isabel de los Reyes, Monasterio de San Juan de los Reyes, Iglesia de los Santos Justo y Pastor, Iglesia de San Román, Iglesia del Salvador, Iglesia de San Sebastián, Iglesia de Santiago del Arrabal, Iglesia de Santiago del Arrabal, Iglesia de Santa María la Blanca, Sinagoga del tránsito, Palacio Arzobispal, Alcázar, Ayuntamiento, Hospital de Santa Cruz, Hospital Tavera, Casa de El Greco, Taller del Moro, , Palacio de Fuensalida, Posada de la Santa Hermandad, Murallas, Puerta y puente de Alcántara, Puerta del Sol, Puerta de Bib-Al-Mardón, Puerta Antigua de Bisagra o de Alfonso VI, Puerta Nueva de Bisagra, Puerta del Cambrón, Puente de San Martín, Puente de San Martín...

 

LEYENDAS DE TOLEDO
  • El Zapatero y el Cardenal

  • En estos tiempos, en los que algunos se ven poseedores de la razón suprema, en los que la soberbia y la confrontación que provocan no son precisamente cualidades de hombres de fe, y en los que la supuesta defensa de su Credo impone una crispación entre las personas ya olvidada hace tiempo, traemos a estas páginas una hermosa leyenda con un título muy significativo.

    No pretendemos en estas páginas dar clases de moral a ningún prelado, ni hombre de fe, pero si traemos una leyenda toledana que bien podría ilustrar, incluso por su título, la implicación de ciertos poderes religiosos en ámbitos políticos, y cómo desde hace siglos, la sabiduría popular quería ver en sus dirigentes eclesiásticos lo que en la actualidad no se tiene: humildad. “Aplíquense el cuento”, o en este caso, la leyenda.

    Esta leyenda cuenta la historia entre un humilde Zapatero y un famoso Cardenal toledano.

    Siglos hace ya que la céntrica calle Martín Gamero, muy cercana a la Catedral, unión de las Cuatro Calles con Tornerías, alojaba talleres de zapateros. No de aquellos que remendaban lo viejo, sino de aquellos que con sus manos creaban auténticas obras de arte en forma de calzado, a medida, y en ocasiones para los más pudientes de la ciudad.

    Una mañana de invierno, de las que la niebla transcurre como jirones entre las esquinas de las vetustas calles toledanas, un joven estudiante entró en uno de los talleres y en un tono educado, aunque algo seco, se dirigió al zapatero diciéndole:

    - Buenos días, zapatero. Observad los zapatos que llevo… ¿Os parecen adecuados para soportar el frío de esta ciudad?

    El hombre dejó su trabajo y bajando la vista observó que sus zapatos estaban en bastante mal estado y habían perdido en buena manera el lustre que antaño parecieron haber tenido: - Más parece que vayáis descalzo, comentó el zapatero.

    El joven estudiante encargó al zapatero un par nuevo y tomándole las medidas, le apuntó que en tres días aproximadamente tendría listo el encargo.

    Pasado este tiempo, el joven entró por la puerta del taller, se probó los zapatos y viendo que se ajustaban a su medida y eran cómodos indicó al zapatero:

    - Ahora no tengo mucho dinero, pues soy estudiante, pero tened por seguro que os pagaré los zapatos cuando sea Arzobispo de Toledo.

    El zapatero se sorprendió por lo que escuchó del joven, pero viendo que el trabajo ya estaba realizado y que poco obtendría de él, pensó que muchas formas hay de caridad, y así se lo hizo saber al estudiante, afirmando además que si necesitaba cualquier otra cosa no dudara en pasar por su taller.

    El joven dio las gracias al zapatero y quedó impresionado por el buen corazón de este hombre que había regalado de buena gana su trabajo y su tiempo a un desconocido. Insistió de nuevo en su promesa de pagar el calzado cuando fuera Arzobispo de Toledo.

    Pasaron los años, y el zapatero se hizo mayor. No tuvo hijos varones y terminaba sus días de forma humilde y sin demasiados recursos. Un buen día, llamó a su puerta un canónigo afirmando venir por orden del Excelentísimo Señor Arzobispo de Toledo, el cual requería ante sí la presencia del zapatero.

    Éste, sorprendido por tan inusitada convocatoria, acompañó al séquito hasta el Palacio Arzobispal, preguntándose qué deseaba de él tan alta persona.

    Tras pasar por amplias estancias, llegó frente al Arzobispo, el cuál, sonriente le dijo: querido amigo, en primer lugar os deseo mostrar mi agradecimiento con un abrazo y después os quiero pagar una deuda que tengo con usted desde hace mucho tiempo, pero que no he olvidado.

    El zapatero, casi asustado, había olvidado totalmente la promesa de aquél joven estudiante y permanecía muy confuso ante la escena, creyéndose erróneamente conducido ante su excelencia.

    - Hace muchos años ya, (apuntó el Arzobispo), cuando yo era un estudiante sin recursos, hice la promesa de pagaros cuando fuera Arzobispo de Toledo. Nunca he olvidado vuestra obra de caridad conmigo.

    Y cogió una bolsa con 50 onzas de oro y se la dio al zapatero, que había recordado la vieja anécdota.

    Tras este pago, de nuevo agradeció al zapatero su obra de caridad y le requirió si deseaba algo más de él.

    - Nada más deseo, pues este pago es muy superior al coste de aquellos zapatos. Pero tan sólo os pido algo más: que a mi muerte, mis dos hijas, que aún viven conmigo no queden abandonadas a su suerte.

    No os preocupéis, dijo finalmente el Arzobispo, pues vuestras hijas serán debidamente atendidas.

    Comentan que esta leyenda, y la promesa final del Arzobispo, que no era otro que el Cardenal Silíceo, sirvió para la fundación del Colegio de Doncellas Nobles, cuyas primeras alumnas serían las hijas del humilde zapatero.

    Apuntes históricos:

    Juan Martínez Silíceo, cuyo segundo apellido era en realidad Guijarro, fue preceptor de Felipe II, tras ser nombrado así por el padre de éste, Carlos I, en el año 1543. Antes de esta fecha, el Cardenal, que obtuvo este cargo en 1556, enseñó en la Universidad de París y ocupó la cátedra de filosofía natural en la Universidad de Salamanca. Promulgó el primer estatuto de limpieza de sangre, antecedente de la discriminación legal contra los conversos. Escribió un manual de matemáticas, Ars arithmetica (1514). Murió en Toledo en 1557.

    El Colegio de Doncellas Nobles, fundado por Silíceo, y situado en la Plaza dedicada a éste Cardenal, fue conocido en un principio como “Colegio de Nuestra Señora de los Desamparados”, teniendo una asignación de 6000 ducados para que pudieran vivir 100 doncellas que al casarse eran dotadas con 100.000 maravedís. La intención del colegio era preparar a estas jóvenes para ser buenas “amas de casa”, pues aquellas que decidían vestir los hábitos de monja no recibían dote alguna. En la actualidad es una residencia de estudiantes y aloja diversas dependencias de la Administración Regional. Fuente: http://www.leyendasdetoledo.com

 

FIESTAS

Corpus Christi,  Romería de laVirgen del Valle,  Semana Santa.

 

ECONOMÍA


Es básicamente agrícola, con predominio de la propiedad latifundista y concentración de la población en grandes núcleos rurales dedicados principalmente a cultivos de secano (cereales, vid, olivos, leguminosas). El regadío se da a lo largo del Tajo, de Aranjuez a Toledo, y en la huerta de Talavera de la Reina y produce algodón, tabaco y plantas forrajeras. Tiene abundante ganadería, en especial ovina, en la comarca de La Sagra, y vacuna en los montes de Toledo. En los núcleos de población más sobresalientes (tal es el caso de Talavera de la Reina, Torrijos y Sonseca) se ha desarrollado una intensa actividad industrial (alimentarias, piensos, maquinaria agrícola, textil, etc.) que, junto con la surgida en las cercanías de Madrid (fábricas de cemento y materiales de construcción), se suma a la ya tradicional (armas de Toledo, cerámica de Talavera de la Reina, bordados de Lagartera, etc.). Además de Toledo destacan las poblaciones de Talavera de la Reina, Madridejos, Mora, Sonseca, Quintanar de la Orden, Ocaña e Illescas.


 

COCINA CON ARTE

Degustar la comida toledana inspira, al igual que pasear por sus calles, un viajar en el tiempo para llegar a alguna parte de la cocina manchega y saborear las delicias salidas de un bodegón de Velazquez. La verdad  es que la cocina toledana está radicada en sus ritos, en la  caza y en el pastoreo están un  buen numero de recetas que combinando influencias moriscas y cristianas contribuyen a un degustar placentero e inolvidable al paladar de quienes visitan esta parte maravillosa de España.   

Entre sus muchas y apreciadas especialidades se destacan el cordero asado o guisado, como cuchifrito, que se prepara con huevo, azafrán, tomate y vino blanco y la perdiz con pochas (especialmente las sabrosas alubias de esta zona) o la perdiz estofada, cocinadas a fuego muy lento y servidas con patatas al vapor y la muy conocida tortilla a la magra. 

Pero ojalá las únicas dos recetas que han llegado a darle notoriedad internacional han sido el queso manchego, éste envejecido de leche de oveja, de vaca o mezcladas y el mazapán, dulce con el que los artesanos de toledanos hacen un despilfarro de imaginación dándole las más simpáticas formas. 

En cuanto a sus vinos, también la provincia toledana ofrece una gran calidad con sus denominaciones de origen "La Mancha" y "Mentrida".

Recetas

Mazapán de toledo, Gazpachos manchegos o galianos, Asadillo manchego, Requesón, Perdices a la toledana...
 

RESTAURANTES DE TOLEDO

 

 

 

PERSONAJES ILUSTRES

Doménikos Theotokópoulos (El Greco), pintor.
Garcilaso de la Vega, poeta.
Juan de Padilla, hidalgo y revolucionario.
María de Pacheco, noble castellana y revolucionaria.
Juanelo Turriano, Matemático Mayor.
Victorio Macho, escultor.
Rafael Canogar, pintor.
Alberto Sánchez Pérez, pintor y escultor.
Félix Urabayen, creador literario.
Ricardo Arredondo, pintor.
Mariano Salvatierra, escultor.
Alfonso X el Sabio, rey.
Alfonso VI de León y Castilla, rey.
Francisco Cervantes de Salazar, escritor.
Francisco de Rojas Zorrilla, dramaturgo.
Jacinto Guerrero, compositor de zarzuelas.
Julio Rey, atleta.
Federico Martín Bahamontes, ciclista.
José Luis González, atleta.
Luis Moreno Nieto, periodista y cronista oficial.

 

PUEBLOS DE TOLEDO
 

Aceca
Ajofrin
Alameda de La Sagra
Albarreal de Tajo
Alberche del Caudillo
Alcabon
Alcañizo
Alcaudete de La Jara
Alcolea de Tajo
Aldea En Cabo
Aldeanueva de Barbarroya
Aldeanueva de San Bartolome
Almendral de La Cañada
Almonacid de Toledo
Almorox
Altos de Mentrida
Añover de Tajo
Arcicollar
Arges
Arisgotas
Azucaica
Azutan
Balaguera
Barcience
Bargas
Barrio de Santa Maria
Belvis de La Jara
Bernuy
Borox
Buenasbodas
Buenaventura
Burguillos de Toledo
Burujon
Cabañas de La Sagra
Cabañas de Yepes
Cabezamesada
Calera Y Chozas
Caleruela
Calzada de Oropesa
Camarena
Camarenilla
Camuñas
Cañada de Magan
Carcavas
Cardiel de Los Montes
Carmena
Carranque
Carriches
Casalgordo
Casarrubios del Monte
Casasbuenas
Castillo de Bayuela
Cazalegas
Cebolla
Cedillo del Condado
Cervantes
Cervera de Los Montes
Chozas de Canales
Chueca
Ciruelos
Cisneros
Cobeja
Cobisa
Consuegra
Corchuela
Corral de Almaguer
Cuerva
Domingo Perez
Dosbarrios
El Beato
El Bercial
El Bercial de San Rafael
El Buen Suceso
El Campillo de La Jara
El Carpio de Tajo
El Casar de Escalona
El Casar de Talavera
El Castañar
El Castaño
El Chaparral
El Cornicabral
El Espinosillo
El Membrillo
El Puente del Arzobispo
El Real de San Vicente
El Robledal
El Romeral
El Señorio de Illescas
El Toboso
El Viso de San Juan
Erustes
Escalona
Escalonilla
Espinoso del Rey
 

Esquivias
Fuensalida
Fuentes
Galvez
Gamonal
Garciotum
Gargantilla
Gerindote
Guadamur
Guajaraz
Herreruela de Oropesa
Hinojosa de San Vicente
Hontanar
Hormigos
Huecas
Huerta de Valdecarabanos
Idarsagra
Illan de Vacas
Illescas
La Alameda
La Alferza
La Cruz del Portillo
La Estrella
La Fresneda
La Guardia
La Hacienda
La Hoya
La Iglesuela
La Mata
La Nava de Ricomalillo
La Puebla de Almoradiel
La Puebla de Montalban
La Pueblanueva
La Rinconada
La Torre de Esteban Hambran
La Villa de Don Fadrique
Lagartera
Las Herencias
Las Hunfrias
Las Navillas
Las Nieves
Las Perdices
Las Vegas
Las Ventas Con Peña Aguilera
Las Ventas de Retamosa
Las Ventas de San Julian
Layos
Lillo
Lominchar
Los Alares
Los Almendros del Tajo
Los Almorales
Los Cerralbos
Los Manzanos
Los Navalmorales
Los Navalucillos
Los Negretes
Los Olivos
Los Pradillos
Los Sauces
Los Yebenes
Lucillos
Madridejos
Magan
Malpica de Tajo
Manzaneque
Maqueda
Marjaliza
Marrupe
Mascaraque
Maulon Gramales
Mazarambroz
Mejorada
Menasalbas
Mentrida
Mesegar de Tajo
Miguel Esteban
Minas de Santa Quiteria
Mocejon
Mohedas de La Jara
Montearagon
Montepalomas
Montes de Mora
Montesclaros
Mora
Moratalaz
Nambroca
Navahermosa
Navalcan
Navalmoralejo
Navaltoril
Navamorcuende
Noblejas
Noez
 

Nombela
Noves
Nuevo Borox
Numancia de La Sagra
Nuño Gomez
Ocaña
Olias del Rey
Ontigola
Orgaz
Oropesa
Otero
Palomeque
Pantoja
Paredes de Escalona
Parrillas
Pelahustan
Pepino
Piedraescrita
Polan
Portillo de Toledo
Pozuelo
Pradillos
Puerto de San Vicente
Puerto Rey
Pulgar
Quero
Quintanar de La Orden
Quismondo
Recas
Regadios San Roman
Retamoso
Ribera del Alberche
Rielves
Robledillo
Robledo del Buey
Robledo del Mazo
San Antonio
San B. de Las Abiertas
San Francisco Cavero
San Martin de Montalban
San Martin de Pusa
San Pablo de Los Montes
San Roman de Los Montes
Santa Ana de Pusa
Santa Clara
Santa Cruz de La Zarza
Santa Cruz del Retamar
Santa Olalla
Santo Domingo-Caudilla
Sartajada
Segurilla
Seseña
Seseña Nuevo
Sevilleja de La Jara
Sonseca
Sotillo de Las Palomas
Talavera de La Reina
Talavera La Nueva
Tembleque
Toledo
Torralba de Oropesa
Torrecilla de La Jara
Torrico
Torrijos
Totanes
Turleque
Ugena
Urda
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